Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Convèrgencia da por terminado su apoyo global al Gobierno socialista

Convergència Democrática y sus socios de Unió dan por terminado el apoyo global al Gobierno. Alarmados por el descenso sufrido en las elecciones municipales y convencidos de que el deterioro del Ejecutivo socialista es imparable, los nacionalistas no proIongarán su respaldo general al PSOE más allá de julio, según fuentes de la dirección convergente. Convergéncia persigue, no obstante un derribo controlado de su colaboración con el Ejecutivo. Es decir, un negociado que deje la puerta abierta a que Felipe González pueda seguir gobernando, hasta final de año con apoyos concretos de CiU.

Jordi Pujol, no obstante, está considerando también la posibilidad de provocar unas elecciones legislativas antes de las autonómicas catalanas.La principal preocupación de los dirigentes de Convergéncia es encontrar una fórmula que permita a la coalición nacionalista dar por extinguido su apoyo global al Gobierno "sin tirar por la borda", en palabras de un alto dirigente convergente, los réditos obtenidos por CiU en la etapa de colaboración con el Ejecutivo de González, especialmente en materia económica y laboral.

Los nacionalistas buscan una salida negociada al pacto que mantienen con el PSOE desde las elecciones de 1993 para que el cese del apoyo no les sitúe en contradicción con su mensaje de que es necesario abordar la presidencia española de la Unión Europea en un clima de estabilidad interior. Y que tampoco ponga en peligro el mantenimiento de la política económica y las medidas laborales y fiscales auspiciadas por CiU en los últimos dos años.

CDC, según indican fuentes de su dirección, coincide con el diagnóstico de sus socios de Unió Democrática de que hay que poner, fin a la etapa de apoyo al Gobierno, pero difiere del modo como hacerlo. Los dirigentes del partido de Pujol entienden que el análisis de sus socios es demasiado "simplista". A juicio de Convergencia no se trata sólo de salir del pacto, sino de conseguir hacerlos poner en peligro lo conseguido por la coalición nacionalista. "De aquí al 17 de julio [fecha fijada por CiU para pronunciarse oficialmente sobre su política de pactos], nuestra tarea va a ser tan difícil como cuadrar el círculo", pronosticó un dirigente convergente.

La cúpula de CDC considera que la extinción de su apoyo global al Gobierno no tiene que implicar, en principio, la caída inmediata de éste. Una vez liberados del lastre del pacto con el PSOE, los nacionalistas no se lanzarían al ejercicio de una oposición frontal en el Congreso, sino que estarían dispuestos a negociar y pactar determinadas leyes, entre ellas los propios Presupuestos Generales del Estado. Pero tendrían las manos libres para no aparecer ante la opinión pública como el sostén de un, Gobierno malherido.

González será informado

La ruptura pactada precisa necesariamente un encuentro personal entre González y Pujol, aseguran las mismas fuentes. Ayer mismo, desde Viena, el propio Pujol dijo que la decisión que adopte CiU se la comunicará personalmente a González antes de hacerla pública, informa No hay duda alguna de que la reunión del comité de enlace de CiU, el próximo 17 de julio, significará la formalización definitiva de la ruptura, mediante un balance de los dos años de apoyo al Gobierno que incluirá los motivos para dar por acabado ese periodo.

Ese balance será positivo hasta finales del año pasado y negativo respecto al año actual, principalmente en estos últimos meses en los que se han acumulado los motivos de ruptura. El balance positivo se centrará principalmente en el apoyo a la política de recuperación económica y de flexibilización del mercado de trabajo. El negativo, en cambio, hará especial incidencia en las insuficiencias del giro autonómico que se reclamó al, Gobierno. El rechazo del PSOE a la toma en consideración de la propuesta de CiU de reformar la Ley de Costas será uno de los argumentos que esgrimir, aunque no el último.

Pujol ha anunciado una conferencia pública en la que hará balance de la colaboración con el Gobierno socialista desde julio de 1993 hasta hoy. La conferencia se celebrará el próximo día 4, y su contenido será impreso y distribuido profusamente, según, explicó el propio Pujol.

Ayer, en Viena, donde asistía a una reunión de líderes regionales europeos, Pujol dijo que: en la relación con el Gobierno "hay cosas que salen bien y cosas que salen mal". También afirmó que la colaboración con el PSOE es "arriesgada" para su coalición.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 22 de junio de 1995

Más información

  • Pujol negociará la ruptura con González