Temor creciente
Los mercados financieros españoles continúan siendo presa fácil de la incertidumbre, en buena parte política, que hay en el ambiente, aunque la situación técnica puede por sí misma dar cuenta de este estancamiento. La inestabilidad del dólar, que afecta claramente a la peseta, es una traba importante para la inversión extranjera que, al mismo tiempo, duda de las posibilidades de que se agote con tranquilidad esta legislatura ante las crecientes presiones de la derecha nacionalista. Más cerca, el nivel de la inflación y la tendencia de los tipos de interés aconsejan prudencia, mientras que el chart de la Bolsa invita más a deshacer posiciones que a asumir riesgos.La confluencia de todos estos factores ha dado cómo resultado un negocio de 20.150 millones de pesetas, a los que hay que descontar cerca de 5.000 millones de una operación de lavado de cupón en Endesa. A pesar del escaso volumen, la sesión ha gozado de cierta volatilidad, más como fruto del vencimiento de los contratos de futuros que como consecuencia de la existencia de intereses enfrentados. El índice de Madrid pierde un 0,16% y el Ibex 35 un 0,21%, mientras que las bolsas extranjeras se orientaban al alza sin excepciones.


























































