'The Economis' rebaja una decima su previsión de crecimiento para España
Los grandes analistas internacionales han revisado a la baja este mes de junio su opinión sobre el crecimiento que experimentará la economía española en 1995, por primera vez desde el comienzo de año, según publica el último número de la revista británica The Economist. Sin embargo, la rebaja que figura en el cuadro macroeconómico que elabora mensualmente The Economist es sólo de una décima, del 3,3% al 3,2%, situándola aún por encima de las previsiones del Gobierno español, que cifran el aumento del producto interior bruto (PIB) en el 2,8%.Esas estimaciones prevén para España un crecimiento del PIB por encima de Francia (3,1%), Italia (3%), Austria (2,8%), Bélgica (2,6%), Alemania (2,6%), Suecia (2,5%), Suiza (2,3%) y Japón (1,2%). Por delante están Australia (3,9%), Canadá (3,7%), Gran Bretaña (3,4%) y Dinamarca (3,4%).El cuadro macroeconómico situó en enero de 1995 el crecimiento para finales de 1995 en el 3,1%, a pesar de la crisis del caso GAL, que se iniciaba en ese mes. En febrero y marzo se mantuvo esta previsión para ascender al 3,2% en abril y al 3,3% en mayo de 1995, meses en los que se desataron las turbulencias monetarias y la devaluación de la peseta. La caída de las previsiones del crecimiento de la economía española puede achacarse a la rebaja que también se produce en el resto de países, así como a la subida de tipos de interés.Además, los analistas prevén un mal año 1995 en inflación. En mayo la situaban en el 4,9% para alcanzar, en la previsión que ahora realizan, el 5%, punto y medio por encima de las estimaciones del Gobierno. En enero, los expertos situaban la subida de precios para finales de 1995 en el 4,7%, pronóstico que ha ido creciendo sucesivamente cada mes.Los expertos consultados por The Economist para realizar mensualmente estos pronósticos son Goldman Sachs, J. P. Morgan, Paribas, Salomon Brothers y Merry Lynch, entre otros, todos ellos grandes financieras y poderosos bancos de inversión cuyos pronósticos tienen gran influencia en las decisiones de los inversores internacionales.


























































