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Todos los hombres del título

Ángel Cappa analiza a cada componente de la plantilla madridista y habla de su influencia en el campeonato

El Madrid ha recurrido a un total de 22 futbolistas en esta Liga. Sólo Nando, Cañizares y Contreras no han disfrutado de un solo minuto en el campeonato. Angel Cappa, el ayudante de Valdano, analiza la influencia de estos futbolistas en la consecución del título.

BUYO (3.240 minutos): "Es un jugador que desmiente la edad. Mantiene intacta la agilidad y los reflejos que ha tenido siempre. Y ahora le agrega la serenidad para usarlos adecuadamente. Participa más en el juego, sale jugando rápido y además fue garantía en los momentos decisivos".

SANCHIS (3.240): "En la pretemporada le propuse un desa fío: ser el número uno en su puesto. Lo aceptó y lo logró. Da gusto verlo jugar. Nos vuelve a enseñar, como hicieron todos los crack, que se puede disfrutar defendiendo, y que el talento no es propiedad exclusiva de los que atacan. Él está de acuerdo en que para defender también hace falta el talento y, efectivamente, lo demuestra".

ZAMORANO (3.092): "A su instinto de gol le sumó el conocimiento para moverse y no interrumpir el circuito. Una participación casi permanente en el juego que lo hace siempre útil. Aunque no convierta, el equipo con Zamorano siempre juega con once".

AMAVISCA (2.894): "Desborde, insistencia, convicción. Una capacidad inagotable para recorrer la banda izquierda y una amenaza permanente. Cuando le agregue la pausa, será un jugador completo

HIERRO (2.857): "Es firmeza, presencia, jerarquía. Intercepta porque adivina y se anticipa a la jugada. Sale jugando con solvencia. Da la impresión de estar sobrado. Por alto, es prácticamente insuperable. Ha sido para nuestro equipo una garantía".

LUIS ENRIQUE (2.659): "Enorme despliegue para la doble mentalidad de atacar y defender. Tiene personalidad ganadora, maneja las dos piernas con soltura, apoyado por una técnica impecable. Sólo debe mejorar el uso de los tiempos para sacarle más rendimiento a sus virtudes: es decir, cuándo acelerar y cuándo hacer las pausas".

LAUDRUP (2.594): "Imaginación, sorpresa. Redondo es el criterio del toque; Laudrup es el que le da sentido de gol a ese toque. Entendió finalmente que no tiene por qué ser Laudrup en cada balón que toca, que la distracción exige a veces ser un jugador corriente. Siempre es la distinción y el buen gusto".

QUIQUE (2.350): "Es un jugador que entendió rápidamente el mecanismo de la zona; lo maneja con mucha soltura. Muy difícil de superar en el mano a mano. Tiene lo que se llama instinto de defensor. Con el balón, asegura una salida limpia, y cuando sube no es para tirar un centro sin destino, como se suele hacer frecuentemente, sino para definir la jugada con la claridad de un delantero. Para mí es un grande en su puesto".

MARTIN VÁZQUEZ (1.998): "Dispone de todas las virtudes para ser uno de los mejores volantes del mundo: habilidad, lalento, disparo de media distancia, toque... A veces, el instinto le hace elegir la más difícil, y una gran actuación de noventa minutos queda deslucida por dos o tres fallos en jugadas muy sencillas".

LASA (1.986): "Cuando parte del orden, piensa y aplica todos los conceptos correctamente. A veces, se desordena y pierde un poco el control. Cuando ocurre lo primero es uno de los mejores laterales que hay aquí. Tiene un gran coraje en los momentos más difíciles. Es un defensor de raza".

REDONDO (1.843): "Comprendió la importancia de ser referencia necesaria y no obligatoria. Reforzó tácticamente la tarea defensiva y poco a poco se convirtió en el eje del sistema. Tiene fútbol y personalidad. Es un jugador de toda la vida, con la dinámica actual".

RAÚL (1.480): "Tiene lo primero que se le debe exigir a un delantero: gol. Es rápido, es hábil. Juega, como decía Miguel Hernández del niño yuntero, masculinamente serio. Demuestra una gran madurez a pesar de los 17 años. Le faltan cosas, pero siempre está dispuesto a incorporar conceptos nuevos. Trabajamos con él con prudencia. Cuando de pronto empezó a cargar con la responsabilidad del equipo, lo retiramos. Él no puede llevar la responsabilidad del equipo. La tienen que llevar los mayores. Le apartamos y ahora ha vuelto. No podía tener la onceava parte de la responsabilidad de la plantilla. Era demasiado"..

MILLA (1.379): "Aunque parezca una virtud de perogrullo, sólo es aplicable a muy pocos jugadores: sabe jugar al fútbol. Por eso roba tantos balones anticipándose y distribuye y organiza el equipo con tanta facilidad. Nunca deja de sorprenderme. Viéndolo, uno tiene la sensación de que jugar es muy fácil. Y no lo es. La misma serenidad que muestra dentro del terreno de juego, la muestra fuera:- nunca quiso sacar ventaja del debate que le enfrentaba con Redondo".

MICHEL (1.073): "Había puesto todo su entusiasmo al servicio de un equipo que le gustaba y de un estilo que le favorecía. En él permanecen intactas todas las virtudes que lo hicieron grande. Es un futbolista de raza, un jugador de fútbol siempre: cuando juega, cuando no juega, cuando está en la grada, cuando está lesionado... Siempre piensa, habla y elabora como jugador de fútbol... El aporte de Michel es permanente, inclusive en los malos momentos que soportó".

CHENDO (808): "Tiene una capacidad defensiva poco común y poco reconocida. Como es un jugador que no vende, no se le reconoce la gran virtud defensiva que tiene. Cruza como pocos, resulta casi impasable en el mano a mano y con la pelota es correcto en la salida y sirve de apoyo cuando va al ataque. Fue importante anímicamente, aun cuando no fue convocado".

ALKORTA (529): "Después de dos o tres actuaciones señaladas por el nerviosismo recuperó la autoconfianza y mostró su jerarquía internacional. Está a la altura de los titulares; sólo las circunstancias lo apartaron de un puesto fijo. Su importancia en el título es la que tiene un gran jugador y una gran persona: siempre estuvo dispuesto. Nunca ha esgrimido su condición de jugador internacional para sentirse disconforme. Siempre aceptó el papel que tuvo que ocupar como si tuviera que jugar mañana".

ALFONSO (402): "Las lesiones no le dejaron estar al mejor nivel en todo el año. Terminó por perder confianza. Cuando se recupere, será uno de los jugadores más talentosos de esta camada. Pero insisto, las lesiones le han hecho perder confianza. Para él fue durísimo empezar con la prioridad, en Sevilla, y perderse luego el crecimiento del equipo".

SANDRO (289): "Es un gran atrevido jugando al fútbol y eso es importantísimo. Resucitó la pared, que estaba abandonada y la habían dado por muerta. Vino Sandrito y la resucitó. Es el socio de todos; se junta con cualquiera y tira paredes en todos los lados. Si alguien está en un apuro, levanta la cabeza y se encuentra a Sandro. Está donde hay un problema: al lado del nueve, del ocho, del siete...".

BUTRAGUEÑO (172): "Hemos tenido muy mala suerte de encontrarle en el final de su carrera. Con Butragueño a los 25 ó 26 años, este equipo habría acelerado su proceso para hacerse grande. Habría aportado eso que a este equipo aún le falta: el gran talento y la gran improvisación. Antes de mito, antes de Dios, es una persona, un ser humano. Creo que lo que más le ha costado admitir de su situación es precisamente eso: que como ser humano se encuentra en el ocaso de una carrera deportiva".

DUBOVSKY (156): "Es gol. Es un jugador que necesita afecto, confianza y paciencia. Pero las exigencias permanentes de este equipo no le permitieron encontrarse a gusto nunca. Es un jugador que necesita tiempo para triunfar".

CAÑIZARES (0): "Es un jugador joven, que sabe que tiene capacidad y jerarquía como para ocupar la portería del Madrid. Si le hubiera tocado jugar habría respondido con esa jerarquía y esa capacidad. Le ganó la impaciencia. Tropezó con Buyo. Finalmente, tuvo que aceptar esa situación inamovible y justa. Por su bien y por el de la plantilla, para quedarse aquí tiene que estar conforme, contento y feliz".

NANDO (0): "Es un caso ejemplar, sinceramente. Es la segunda vez que veo una cosa así. Ya lo vi en el Tenerife con Alexis. No le tocó jugar nunca y siempre estuvo de buen humor; siempre con la misma amabilidad. Fue importante no sólo por él, sino por sus compañeros. Vieron que sin posibilidades de jugar se entrenó todos los días con el mismo ánimo. Nunca tuvo una mala respuesta. Gran parte del título hay que dárselo a Nando. Ha sido un aporte valiosísimo. El más valioso que tuvo la plantilla. Ahora, un partido de regalo nunca le compensaría lo que pasó este año".

Marcos (241 minutos) y Dani (12) jugaron, pero regresaron enseguida al filial.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 4 de junio de 1995