Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

La banca no pone reparos al fichaje por el BBV del director general del Banco de España, José Pérez

La TojaLa mayor parte de los grandes grupos bancas no ha puesto reparos a que José Pérez da ser fichado por el Banco Bilbao Vizcaya (BBV). Alguno de ellos, en cualquier caso, expresa dudas de que sean suficientes seis meses de cuarentena para que un director general de Inspección pase a la esfera privada. La decisión de Pérez de abandonar el puesto tras recibir una oferta del BBV ha abierto la polémica por el hecho de que el responsable de la vigilancia financiera pase a uno de los grandes bancos y, sobre todo, por si los seis meses cuarentena que impondrá el Banco de España son suficientes para depurar los conocimientos que tiene por el cargo y que se consideran trascendentales.

MÁS INFORMACIÓN

José Pérez ha dejado las funciones como director general de Inspección hasta que la comisión ejecutiva de la entidad decida sobre su excedencia el lunes. El BBV le ha ofrecido la dirección general de Mercados. Los directores genera les del Banco de España han podido hasta la fecha, incorporarse a bancos sin cuarentena -así ocurrió con Raimundo Ortega (al BBV), Aristóbulo de Juan (Banco Mundial) y Antonio Sánchez Pedreño (al Atlántico), tres de los pocos ejemplos habidos-, a la que sí están sujetos el subgobenador y el gobernador por dos años. La decisión de José Pérez y de Ángel Madroñero (véase EL PAIS, de ayer) de abandonar el banco coincide con la promulgación de un reglamento según el que se prohibirá a los directores generales incorporarse a cualquier entidad durante seis meses. El Banco de España ha tomado el ejemplo del de Inglaterra, que fija tres meses. En el caso de Pérez, ha sido él mismo el que ha propuesto los seis meses de cuarentena voluntaria a sabiendas del proyecto.

La sorpresa que causó la noticia se mezcló con la duda sobre cómo la acogerían las restantes entidades. Fuentes bancarias subrayaron los recelos que puede generar. Así trascendió en las jornadas de Intermoney de La Toja (Pontevedra), donde el subgobenador Miguel Martín no quiso hacer comentarios. A pesar de todo, los representantes de bancos consultados se mostraron de acuerdo con la decisión en términos generales (el Santander no hizo declaraciones oficiales). No obstante, mientras al Banco Central Hispano (BCH) y Banesto, entre otros, les parecía bien los seis meses, otros han sugerido que la prohibición podría ser de hasta dos años. La patronal tampoco se pronunció.

El debate tiene dos vertientes. Por, un lado, se refiere a los conocimientos de las entrañas de muchos bancos por parte de Pérez. Por otro, a los que tiene sobre política monetaria. En este último caso, se considera que las decisiones sobre política monetaria son muy cambiantes dependiendo de la evolución económica y que seis meses son suficientes para desconectarse y considerarse que no tiene información privilegiada.

En cuanto a la inspección, algunos aseguran que en seis meses los bancos evolucionan suficientemente y que, en cualquier caso, "da igual seis meses que dos años". Otras fuentes apuntan: "Es poco tiempo porque puede decidir qué producto puedes sacar sin que te hagan la competencia".

En sentido contrario, alguno de los consultados rebate esos términos: "Hay gente de un banco que se ha ido a otro al día siguiente y nadie se ha rasgado las vestiduras porque supiera cosas de su competidor, ¿por qué tiene que pasar ahora?, a mí me parece normal que se vaya". "No se puede condenar a una persona a ser funcionario toda la vida".

El fichaje puede levantar la veda que el propio BBV había impuesto a sus directivos -por dos años- para que no fueran contratádos por otros bancos sin penalización y que el gobernador había apoyado. Ahora, según algunas fuentes, podrían llover ofertas de otros grandes sobre gente del BBV, que prefirió callar.

Otro debate que se ha planteado es el de los sueldos. Hay quien sostiene que personas con la responsabilidad que tienen en el Banco de España debieran mantenerse en sus cargos. Pero, un director general del Banco de España viene a cobrar en tomo a 14 millones anuales brutos y un gran banco privado puede multiplicar, al menos, por cuatro o cinco esa cifra.

Como sustitutos se habla de Raimundo Poveda, Gonzalo Gil, Luis Rodríguez y Javier Arístegui.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 27 de mayo de 1995

Más información

  • AIgunas entidades piden que la autoridad monetaria aumente los seis meses de 'cuarentena'