No me afecta
Acabo de leer con cierta atención el recién lanzado al mercado programa del Partido Popular y he comprobado -entre aliviado y triste- que prácticamente no me afecta en nada.Me trae al fresco que reduzcan los impuestos porque yo no los pago, y no porque sea un defraudador astuto, sino -¡ay!- porque no tengo trabajo. Me da lo mismo el que pueda presumirse que peligra el subsidio de los parados, porque yo no lo cobro: hace ya tiempo que se me terminó y lo que no parece es que el PP vaya a ampliarlo. Me coge mayor la reducción del servicio militar y no creo que me ataña el recorte en el número de los altos cargos. Me parece estupenda la supresión del IVA en las transmisiones de viviendas, pero a mí en temas inmobiliarios lo único que me puede interesar son los desahucios. Me alegra que se asegure la pensión de mis padres; la mía no hace falta que se molesten en asegurarla. Y así con casi todo...
Sólo me preocupan un par de cosas -o puede que sean tres-, casi de detalle, y aprovecho su periódico para plantearlas, por si alguien del partido se molesta en aclarármelas. La televisión pública a suprimir ¿será la uno o será la dos? Lo digo porque me da un poco igual el futuro de Ramoncín, pero me había acostumbrado a ver de madrugada películas pertenecientes a cinematografías tan exóticas como las de China, Gales, México, Finlandia, Irlanda, Argentina, Canadá, Australia, Japón, Costa de Marfil, Holanda, Rusia (bueno, más bien la URSS), Chile, Grecia, India, Alemania, Cuba y otras así de sofisticadas.
El cine que emitan en el canal que quede ¿lo pondrán entero o sólo el cuadradito del centro, tipo Tele 5 y Antena 3? ¿Volverá el teatro a televisión? ¿Y será el de Marlowe, el de Alfonso Paso o los dos? ¿Se cargarán también Radio 2 o la melomanía reconocida de Ruiz Gallardón nos salvará de tan doméstica tragedia?
Y por último, ¿reconsiderarán -cuando se termine, claro- la concesión de la licencia para Canal +? En caso afirmativo, ¿sustituirán los nuevos propietarios las óperas de Richard Strauss por las zarzuelas, más o menos contemporáneas, de Tomás Bretón? Me las graban los amigos, no se vayan a pensar...
Hay parados la mar de finos y que no molestan a nadie, además. Pero creo que tenemos derecho -ya que no a otra cosa- a que nos dejen disfrutar de nuestro ocio en paz.-


























































