Reparto durísimo
Debido al exceso de demanda, la colocación de Repsol en Bolsa obliga a un durísimo prorrateo para repartir los 57 millones de acciones en venta. Este prorrateo favorece, por una parte, a las peticiones más bajas en importe y, por otra, a los mandatos de compra hechos antes del pasado día 1 de abril. En el cuadro puede apreciarse el reparto final. Léase así: un inversor que solicitó 59 acciones antes del 1 de abril, recibirá 47 acciones; si hizo la solicitud después, recibirá 21 acciones.


























































