TARDE, PERO A TIEMPO
Emanuela Blandino, maestra jubilada, de 90 años, ha pedido el divorcio de su marido, Giovanni Incatasciato, ex funcionario de Correos, de 92, porque opina que éste tontea y se intercambia miradas lánguidas y maliciosas con la asistenta, una magrebí de 25 años. Sicilia aparte -pues él trío vive en Pozzallo, cerca de Ragusa-, Emanuela, que, en la línea de civil antirracismo que vive Italia, llama a la chica "la salvaje", no tolera que su marido eche supuestas canitas al aire ni siquiera. con el ojo, y dice que Giovanni ha perdido la cabeza, desde que llegó la empleada. "Ella le hace todo tipo de gestos y a él le encanta", ha explicado. El juez había propuesto, antes de ir a por todas con el divorcio, que vivieran algún mes separados de mutuo acuerdo, pero Emanuela, que el próximo día 28 pretendía celebrar las bodas de oro, si no llega a cruzarse la otra, ha dicho que de fases intermedias ni hablar. Así aprenderá Giovanni a no coser para fuera de casa.-


























































