La Reserva Federal interviene masivamente para frenar la persistente caída del dolar
El nuevo mínimo histórico que el dólar marcó en su cotización con el yen fue la nota dominante ayer en los mercados financieros que vivieron una jornada tranquila, aunque dominada otra vez por la debilidad de la divisa estadounidense que prácticamente no reaccionó a la intervención masiva de la Reserva Federal (banco central de EE UU). Al cierre en Europa el dólar se situó a 86,30 yenes, y a 1,3728 marcos. La peseta cerró a 92,25 por marco frente a 92,10 el viernes, y a 126,50 por dólar (126,70 la última sesión). Las bolsas europeas prácticamente no se movieron.
La Reserva Federal, que desde hacía un mes no había intervenido, decidió ayer parar el fuerte declive del dólar e intervino, primero dos veces en los mercados asiáticos conjuntamente con el Banco de Japón, y después, y de forma masiva en Nueva York. El secretario del Tesoro, Robert Rubin, en un breve comunicado reconoció la compra de dólares por la Reserva Federal y señaló que el Gobierno estadounidense "cree que un dólar fuerte interesa a Estados Unidos".Rubin reiteró su disposición a defender Ia fortaleza y estabilidad del dólar". Pero el mismo comunicado añade que "Estados Unidos reafirma su compromiso para fortalecer los fundamentos, que son en última instancia lo transcendental para la fortaleza y la estabilidad del dólar". Rubin añadió que la Administración Clinton comparte el objetivo de la Reserva Federal de mantener una crecimiento económico sostenible con baja inflación, lo que supone reducir los déficit comercial y presupuestario, e incrementar el ahorro doméstico.
Pendientes de la inflación
Ello enlaza con algunas de las declaraciones de analistas internacionales realizadas últimamente, según las cuales una hipotética subida de tipos en Estados Unidos, tal y como se ha estado esperando, no sería suficiente para un repunte del dólar que sufre, no por el nivel de los tipos de interés, sino por otras variables económicas. "El dólar está débil a causa del crecimiento del déficit por cuenta corriente estadounidense y por el crecimiento de la deuda", ha dicho al International Herald Tribune Neil MacKinnnon, del Citibank en Londres.
Entre los analistas cala la idea de que sólo si la debilidad del dólar provocara inflación o se viera que la economía se estaba calentando la Reserva Federal subiría los tipos. Uno de los próximos datos que se conocerán para saber si se da esta hipótesis es la de creación de empleo en marzo, que se conocerá el viernes.
La Reserva Federal ha dado signos de que es la marcha de la economía y no la cotización del dólar su primera preocupación, y se ha mostrado más reticente a mover tipos que los bancos centrales de Alemania y Japón, que redujeron los suyos la pasada semana. Bien es verdad que, según datos de JP Morgan citados por The Wall Street Journal, desde principios de año el dólar ha caído un 3% respecto a una cesta de divisas ponderadas por la participación de cada nación en el comercio mundial. El marco ha subido un 5,3% y el yen un 12%. Este contraste explica porqué la cotización de la moneda preocupa más en Alemania y Japón. Tener monedas tan fuertes perjudica sus exportaciones.
Con todo, ayer el dólar volvió a marcar mínimo histórico con el yen en Tokio al cotizar a 811,02, lo que provocó la intervención de la Reserva Federal en el mercado asiático, algo que no ocurría desde febrero de 1992. La intervención, saludada con alegría por las autoridades niponas, consiguió simplemente frenar la caída del dólar. La compra de la divisa estadounidense por parte del Banco Japón para frenar el alza del yen ha supuesto que el banco emisor nipón haya elevado su cifra de reservas en marzo hasta los 141.520 millones de dólares. Tras su intervención en Tokio, la Reserva Federal compró dólares en el mercado de Nueva York, de "forma masiva" según decían los operadores.
Arrastre
Como ya es habitual, la debilidad del dólar arrastró a la monedas periféricas europeas -las ajenas al área del marco- que se depreciaron ligeramente frente a la divisa alemana. La peseta perdió 15 céntimos con el marco y ganó 20 céntimos con el dólar. La lira cerró a 1.255,35 unidades por marco, la libra esterlina a 2,2182 y el franco a 3,5045.
La deuda española recuperé algo su precio pero en menor medida que la alemana por lo que el diferencial quedó en 5,17 puntos, con una rentabilidad del 12,26%. La reacción de las Bolsas fue neutra, con la excepción del mercado japonés, en el que el índice Nikkei perdió un 4,7%, 758,7 yenes. Francfort subió el 0,43%, París el 0,24% y el 0,14% Londres. La Bolsa española bajó al cierre un 0,07%.
Hoy, el presidente del Instituto Monetario Europeo (IME) Alexander Lamfalussy, presentará en Francfort el primer informe sobre el proceso de Unión Monetaria elaborado por el Instituto.


























































