González cree que el acoso de la derecha está reagrupando el voto de la izquierda

El partido socialista considera que, contrariamente sus pronósticos, en las últimas semanas ha frenado su caída. Atribuye esta impresión al exceso de ataques que soporta por parte del Partido Popular a la "serenidad" con que el PSOE dice estar actuando desde que entró en escena el caso GAL. El secretario general del partido, Felipe González, aseguró ayer a la ejecutiva que la agresividad de los populares está produciendo "un reagrupamiento del electorado de la izquierda" y pidió "serenidad" en la respuesta.

Los nuevos pronósticos de los socialistas enlazan con una reflexión más general del director del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), Joaquín Arango. "En estos momentos", afirma, "existe una polarización y un enrocamiento de los electores fieles del PP y del PSOE".La reunión de la ejecutiva federal socialista empezó con una intervención del secretario general, Felipe González, quien mostró rotundo su convicción de que el PSOE ganó el debate del estado de la nación. Según su análisis, esa victoria provocó una reacción airada del Partido Popular que se traduce en la virulencia "en el insulto y la descalificación que protagonizan Aznar y Álvarez-Cascos". Algunos asistentes aseguran que González concluyó que estos ataques "reafirman la base socialista y pueden producir un reagrupamiento del voto de la izquierda". A continuación González pidió serenidad" en la respuesta.

El responsable de relaciones políticas e institucionales del PSOE, Txiki Benegas, abundó en la misma tesis preguntándose si la escalada de violencia verbal del PP no terminaría perjudicando a los propios populares.

El secretario de organización, Cipriá Ciscar, calificó a los dirigentes del PP de "intolerantes" por atacar a todo el que le lleva la contraria. "El PP quiere poner una mordaza a todos quienes discrepan de sus posiciones", añadió. Para reforzar este comentario, Ciscar se apoyó en el teniente general Sáenz de Santa María, quien calificó de "obscena" la actitud de la derecha en el caso GAL.

En la reunión de la ejecutiva, sin muchas intervenciones, no se habló ni del caso GAL ni de la petición del juez instructor del caso Filesa, Marino Barbero, para obtener el suplicatorio contra el vicesecretario general del PSOE, Alfonso Guerra. El número dos del partido no tomó la palabra y tampoco nadie preguntó. Al final de la reunión el secretario de organización, Cipriá Ciscar, indicó que no haría comentarios hasta que no se conociese la decisión de la Sala de Supremo, aunque se mostró convencido de que el tribunal actuaría "de forma justa" ya que Alfonso Guerra, dijo, nunca se ocupó de las finanzas del partido. Horas más tarde trascendía que el Supremo había decidido desestimar el suplicatorio.

La preparación de las elecciones del 28 de mayo fueron también objeto de análisis. Las expectativas del PSOE son moderadas para las municipales y más pesimistas para las autonómicas. El resultado de los sondeos del Centro de Investigaciones Sociológicas del mes de enero es acogido con cautela por cuanto todavía queda mucho tiempo para el proceso electoral.

Un 38% para el Partido Popular, un 33% para el partido socialista y cerca del 13% para Izquierda Unida componen un panorama electoral no muy diferente al de los dos anteriores meses, si bien se registra una ligera alza en el PSOE. Esta situación es acogida con enorme cautela por los socialistas, que no dan del todo crédito a la situación una vez que la encuesta se produjo cuando ya se habían producido los primeros encarcelamientos de ex altos cargos por el secuestro de Segundo Marey.

El director del CIS, Joaquín Arango, llama la atención sobre el importante contingente de indecisos" a efectos de hacer una estimación correcta. En estos momentos los indecisos se sitúan en un 27%. Pero Arango sí reconoce como elemento claro "la tendencia hacia la polarización y el enrocamiento de los electores fieles de cada uno de los dos partidos". "A medida que una fuerza se ve combatida por otra, se enroca en sus posiciones".

El presidente del Gobierno, Felipe González y el presidente del Partido Popular, José María Aznar, no salen muy bien parados en la valoración de los ciudadanos. La encuesta refleja que dos tercios de los ciudadanos "confían poco o nada" en ellos, con una ligera ventaja de González frente a Aznar.

Julio Anguita, coordinador general de Izquierda Unida, obtiene en esta encuesta un nivel de rechazo muy escaso, aunque los expertos precisan el dato de que Anguita goza de estima política entre electores del PP que inmediatamente afirman que nunca votarían a IU.

Burgos y Naseiro

Las acusaciones de falta de respeto a los jueces que el PP dedica con insistencia a los socialistas obtuvieron ayer respuesta. El secretario de Organización del PSOE, Cipriá Ciscar, contraatacó con las mismas armas a los populares y les recordó su reacción, en los casos en que fueron citados por la Justicia: la construcción de Burgos y Naseiro.En el primero, dijo, el presidente del PP, José María Aznar, exigió explicaciones al instructor por haber sido citado como testigo. El caso Naseiro, por el que el anterior responsable de finanzas del PP fue interrogado por el juez Luis Manglano, fue denominado por los populares caso Manglano, en alusión al magistrado.

Según Ciscar, cuando al PP no le gustan las actuaciones judiciales "la descalifica", y cuando coinciden con sus intereses "las jalea".

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0027, 27 de febrero de 1995.

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