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Una nueva milicia islámica expulsa de Kabul al líder de la oposición afgana

El líder de la oposición afgana, Gulbuddin Hekmatyar, abandonó ayer su base militar en las in mediaciones de Kabul después de que sus fuerzas fueran derrotadas por una nueva milicia de estudian tes islámicos conocida como Tale ban. Esta derrota supone el mayor cambio en el equilibrio de poder en Afganistán desde que el señor de la guerra norteño Abdul Ras hid Dostum cambiara de bando y se uniera a Hekmatyar en su fracasado intento de arrebatar Kabul al presidente Burhanuddin Rabbani en enero de 1994.Un portavoz del grupo Hezb-iIslami de Hekmatyar en el vecino Pakistán confirmó ayer el abandono del cuartel general de Charasyab, situado a unos 15 kilómetros al sur de Kabul, y la provincia oriental de Logar debido al ataque combinado de la milicia Taleban y fuerzas pro Rabbani.

El portavoz de Hezb-i-Islami añadió que el ataque se había producido el lunes por la noche y que la situación era muy mala para las fuerzas de Hekmatyar. "Hemos dejado todo detrás", afirmó, refiriéndose a las armas pesadas almacenadas en Charasyab con las que frecuentemente bombardeaban las áreas de Kabul controladas por el Gobierno.

Por su parte, un portavoz del Ministerio de Defensa afgano aseguró que las fuerzas gubernamentales habían ocupado la mayoría de las posiciones de los alrededores de Kabul ocupadas anteriormente por el grupo de Hekmatyar, excepto una pequeña zona al suroeste controlada por la guerrilla shií Hezb-i-Wahdat, donde aún se mantiene la lucha. El portavoz agregó que el Gobierno había reconquistado la ciudad de Kunduz, a unos 250 kilómetros al norte de Kabul, que estaba en poder de los guerrilleros de Abdul Rashid Dostum desde el pasado 5 de febrero.

El portavoz oficial añadió que "aunque las milicias de Taleban están muy cerca de Kabul", no cree que "intenten atacar la capital". "Hemos tenido numerosas conversaciones con ellos y podemos trabajar juntos".

El grupo Taleban saltó a la luz pública el pasado octubre cuando, sus milicianos entraron en la provincia sureña de Kandahar para rescatar a un convoy paquistaní que había sido secuestrado por una milicia local. Posteriormente, Taleban tomó el control de la ciudad de Kandahar y de otro buen número de provincias. Pakistán ha negado que esté apoyando a Taleban, pero es un misterio cómo ha podido conseguir armas pesadas e incluso aviones. Taleban se opone a las guerrillas musulmanas cuyos combates han causado alrededor de 25.000 muertos desde abril de 1992, cuando cayó el Gobierno comunista de Kabul.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 15 de febrero de 1995