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El cabildo compra el parador de La Palma, el primero de la red que se privatiza

El recorte y privatización de la Red Nacional de Paradores anunciado con insistencia por el ministro de Comercio y Turismo, Javier Gómez-Navarro, empezará muy probablemente en Canarias. El cabildo de La Palma de Gran Canaria comprará el parador situado en la isla por un importe próximo a los 250 millones de pesetas, según el principio de acuerdo al que ha llegado la institución con la Dirección General del Patrimonio,- sociedad propietaria de la Red de Paradores.La reducción del número de establecimientos de hospedaje no será la única línea de actuación, según informaron a EL PAÍS fuentes autorizadas. La empresa tiene previsto abrir un nuevo Parador en la isla de La Palma, orientado a explotar el "turismo cultural". Entre las previsiones inmediatas que maneja la empresa pública está. la inauguración de dos nuevos paradores, uno en la localidad extremeña de Plasencia, también orientado hacia el turismo cultural, y otro en Cangas de Onís, en el Principado de Asturias, destinado al llamado "turismo de Naturaleza". La inversión en estos dos nuevos paradores responde al criterio fundamental marcado por el departamento de Comercio y Turismo de concentrar la oferta de Paradores en los mercados de turismo cultural y de naturaleza.

El parador de Santa Cruz de La Palma será pionero en la relación de ventas de establecimientos. El Gobierno ha optado por desprenderse básicamente de los paradores situados en playas o en carreteras mediante un sistema de venta "establecimiento a establecimiento", examinando cada caso por separado.

Nuevas ventas

Los gestores de la Red, cuyo presidente es Eduardo Moreno, analizan en estos momentos soluciones posibles para otros cuatro o cinco paradores cuya situación requiere soluciones empresariales urgentes, bien por dificultades económicas, bien por el descenso del número de viajeros y, además, responden a las características mencionadas (playa o carretera).

El procedimiento que se está siguiendo, antes de poner los establecimientos a la venta, es sondear las posibilidades de que el edificio interese a las autoridades locales o autonómicas de la zona. Si las instituciones no están, interesadas, el parador se pondrá en venta.

Según algunas versiones, el Gobierno ha descartado la privatización de la sociedad Paradores de Turismo, un proceso que entrañaría una gran complejidad legal y administrativa. Como ejemplo de esta dificultad se cita el hecho de que la privatización de la empresa implicaría vender inmuebles que, en algunos casos, forman parte del patrimonio cultural del Estado y, por lo tanto, difícilmente resultan segregables del negocio turístico. Además, la sociedad Paradores está muy capitalizada y resultaría cara para un hipotético comprador.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 13 de febrero de 1995