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La FIS suspende los Mundiales de esquí y los aplaza hasta 1996

El calor venció sobre Sierra Nevada. La Federación Intemacional de Esquí (FIS) anunció a las tres de la tarde de ayer, de forma oficial, la suspensión de los Mundiales de esquí alpino al no poder garantizarse las condiciones meteorológicas óptimas para su celebración. Los Mundiales han quedado aplazados hasta 1996, tiempo que el comité organizador aprovechará para introducir nuevas instalaciones y mejoras en la estación invernal.Aunque la decisión era previsible en los últimos días, el anuncio de la suspensión cayó como una bomba en Granada. "Habiendo analizado la situación actual y después de estudiar con todo detalle los partes meteorológicos a largo plazo", indicaba el comunicado oficial, "el comité organizador y la FIS han decidido que, debido a causas de fuerza mayor, los Mundiales no podrán ser realizados". El escrito añadía, no obstante, que el comité "ha declarado oficialmente estar listo para organizarlos en febrero de 1996". La propuesta fue aceptada por la FIS.

Gianfranco Kasper, secretario general de la FIS, justificó el aplazamiento hasta el próximo año, en lugar de una cancelación definitiva, en la capacidad organizadora de Sierra Nevada. "He estado trabajando en la organización de campeonatos desde1970 y nunca he visto un comité que haya trabajado con tanto esfuerzo ni haya invertido tanto dinero. El trabajo ha sido excelente y se ha hecho lo máximo. Me complace su disposición a celebrar los campeonatos en 1996".

El secretario general de Sierra Nevada 95, Jerónimo Páez, indicó que las pistas de competición se encuentran en buenas condiciones, gracias a la innivación artificial, pero sólo se mantendrían así si las temperaturas bajaran en los próximos días, algo que no aseguran las previsiones meteorológicas. La decisión de suspender, según explicó, fue unánime.

No se podía fabricar nieve

Tanto la FIS como el comité habían desestimado durante la reunión que mantuvieron por la mañana jugarse el Mundial a una carta e inaugurarlo el domingo. "Hasta el martes", explicó Kasper, "los técnicos de la FIS estaban seguros al 100% de que se podían organizar las pruebas. Pero los partes dicen que no podremos crear nieve artificial en los próximos días. Creo que la alternativa de 1996 es la mejor".

En lo estrictamente deportivo, las pérdidas reales no alcanzan los 2.000 millones de pesetas, ya que la mayoría de las inversiones estaban destinadas a infraestructuras que permanecerán el próximo año. El desastre económico, sin embargo, se ceba sobre todas las actividades paralelas de comercio. Páez aseguró que la mayor parte de los patrocinadores mantendrán su apoyo al comité organizador y que las pérdidas serán cubiertas por un grupo de aseguradoras.

Pese al desastre, Sierra Nevada ha conseguido salvar en parte su imagen de cara al exterior. Diferentes responsables públicos comentaron ayer que podría haber resultado contraproducente la imagen internacional de unas cumbres con nieve sólo en las pistas. Francisco Fernández Ochoa, actual miembro de la ejecutiva de la FIS, declaró: "Lo más sensato era tratar de no correr el riesgo de que todo pudiese salir mal y dar al traste con el proyecto. Ahora vamos a salir ganando todos, porque nos jugamos el prestigio".

Todos estos hechos serán analizados por el comité organizador para el próximo año, que introducirá nuevos cambios en la estación, y ampliará el espacio de innivación artificial, que actualmente cuenta con 105 cañones y más de 600 hidrantes o bocas de riego.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 27 de enero de 1995

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