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LA CRISIS DE IBERIA

Iberia analiza imponer a los pilotos un recorte salarial y más despidos de los previstos

La comisión ejecutiva del INI y el comité de dirección de Iberia se reunieron ayer con carácter urgente. La ruptura de las negociaciones sobre el plan de viabilidad por parte de los pilotos ha situado a la compañía en una difícil situación. Iberia, que comunicará hoy a las centrales que pone en vigor la rescisión de 5.220 contratos, analiza la posibilidad de imponer recortes salariales a los pilotos y aumentar los despidos inicialmente previstos en este colectivo. La compañía encargará a partir de hoy mismo a los bancos de negocios internacionales la valoración de activos para su posterior venta. La ruptura de las negociaciones ha provocado fuerte inquietud entre la plantilla de Iberia.

Iberia pone hoy en marcha su plan de emergencia. Así lo decidió ayer la comisión ejecutiva del INI-Teneo, y el comité de dirección de la compañía, reunido con carácter de urgencia, tras la difícil situación creada en las líneas aéreas por la ruptura definitiva con los pilotos, agrupados en el SEPLA. El INI comenzó también ayer a analizar las posibilidades jurídicas existentes para imponer un recorte salarial a este colectivo, que se negó en la noche del lunes a asumir una reducción de salarios similar a la previamente aceptada por otros sindicatos de la empresa (CC OO, UGT, ASETMA (técnicos de mantenimiento), SITCPLA (tripulantes de cabina) y SEOTV (técnicos de vuelo). Los servicios jurídicos del Instituto estudian, además, aplicar una rescisión de contratos para los pilotos superior a la inicialmente prevista de 146 trabajadores, así como negociar individualmente renuncias salariales.Tras la ruptura con los pilotos, que exigen el cese inmediato de toda la dirección de Iberia como condición necesaria para firmar un plan de viabilidad, la compañía se reunirá hoy con los sindicatos firmantes del pacto para comunicarles la imposibilidad de ejecutarlo. Este pacto, conseguido la madrugada del pasado día 29, incluye una reducción media de salarios del 8,5% sobre tablas de 1992 y una reducción no traumática de 3.500 empleos. Pero estaba supeditado a que los pilotos asumieran condiciones similares, lo que no aceptaron.

Renunciar al convenio

La inmediata puesta en marcha del plan de choque es consecuencia de una última reunión entre la dirección de Iberia y los pilotos que, desde el inicio, se presumió muy difícil. Los pilotos, que habían afirmado previamente aceptar el recorte salarial que hiciera falta -incluido el 15%-, iniciaron la reunión leyendo un comunicado en el que pedían la dimisión de la cúpula de Iberia. Según fuentes próximas a la negociación, la dirección dijo estar dispuesta a renunciar a sus cargos siempre y cuando el SEPLA asumiera responsabilidades en la situación crítica de la compañía, y aceptara una revisión de sus relaciones laborales. Es decir, se pedía a los pilotos de Iberia que renunciaran a su convenio franja -específico para un sólo colectivo profesional- para crear un sólo convenio que integrara a todos los trabajadores de vuelo. Ahora hay en Iberia hasta cuatro convenios colectivos.La negociación, en cualquier caso, se convirtió en un mero tira y afloja salarial, según confirmaron los responsables de Iberia. El SEPLA, sin embargo, responsabilizaba ayer a la compañía del fracaso de las negociaciones por "la incapacidad de los gestores de Teneo para llegar a un acuerdo", en un comunicado de ocho líneas que concluía así: "Queremos poner de manifiesto el engaño a que se está sometiendo a todo el pueblo español y, en particular, a todos los trabajadores de Iberia".

La ruptura de las negociaciones por parte de los pilotos causó fuerte inquietud y confusión entre el resto de los sindicatos. CC OO mantenía que "nunca" aceptará el plan de choque. Este sindicato cree que corresponde al Gobierno "ser garante de la aplicación de un acuerdo suscrito por sus representantes y que es el único medio de asegurar la supervivencia de una compañía pública". También hizo un llamamiento a la "cordura" de los pilotos que, en su opinión, no han sido debidamente informados por la dirección del SEPLA.

Un portavoz de los técnicos de vuelo (SEOTV) se mostró absolutamente sorprendido por la ruptura, que achacó a motivos salariales, y el SITCPLA pidió "calma y serenidad". La UGT ha pedido que el plan B sólo se aplique a los pilotos.

Iberia, que renuncia a la ampliación de capital, comunicará a las centrales sindicales la inmediata puesta en marcha de un expediente de rescisión de contratos para 5.220 personas, al tiempo que encargará a los bancos internacionales de negocios la valoración de los activos de la compañía que se van a segregar para su venta. Se crearían cuatro sociedades: handling (servicios en tierra que reunina a 8.000 empleados), mantenimiento (2.500 empleados), sistemas informáticos (600) y red comercial (2.000). Ello supondría el fin de Iberia como una compañía aérea global. Solamente realizaría vuelos y su dimensión, según afirmó la madrugada pasada el presidente de la compañía, Javier Salas, podría quedar reducida a la de una compañía regional. La plantilla actual de 24.000 trabajadores quedaría reducida a unos 5.000.

Uno de los temores en la compañía es que se produzca un enfrentamiento entre los trabajadores. Por ello, Iberia ha reforzado la protección en los locales en los que habitualmente se reúnen los pilotos. Ayer, CC OO afirmaba que los últimos hechos "han creado un clima de tensión laboral insoportable".

Los bancos de negocios inician la valoración de activos

Las acciones que acometerá Iberia a partir de hoy mismo serán los siguientes:-Entre hoy y el viernes próximo, la dirección del INI-Teneo se pondrá en contacto con los bancos de negocios internacionales para que valoren los activos de Iberia que se van a segregar para su venta posterior.

-Iberia recuperará las líneas que cedió a VIVA, pero VIVA y Aviaco recogerán líneas troncales de Iberia (las más importantes) que operarán con código propio.

-El expediente de rescisión de contratos para 5.220 personas, en principio, también será de aplicación inmediata. Hoy se comunicará el inicio de los trámites a los sindicatos y en los próximos días se informará al Ministerio de Trabajo de la apertura del proceso.

Esta comunicación formal a la autoridad laboral, abre el preceptivo periodo de consultas de 30 días naturales con los representantes de los trabajadores. Si se agota el plazo sin acuerdo, Trabajo dispone de otros 15 días naturales para aprobar o rechazar el expediente. La indemnización por despido que contempla la legislación vigente es de 20 días por año trabajado, con un máximo de doce meses de salario, pero las condiciones definitivas deben ser objeto de discusión en el periodo de consultas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 7 de diciembre de 1994

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