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Cinco marineros mudos cuentan sus hazañas en un escenario

Son cinco actores, más el director y el productor. Todos han trabajado juntos hasta terminar Glub, glub, un espectáculo de humor gestual, sin una palabra, "con ritmo trepidante y cascadas de carjadas", según sus protagonistas, en el que se cuentan los avatares de cinco marineros perdidos tierra adentro y envueltos en situaciones que Yllana -así se llaman- lleva hasta el absurdo.

A lo largo de 12 chistes escenificados, los cinco actores representan un hundimiento, una sesión en la cocina del barco, hacen esquí acuático, o les pasa no sé qué debajo del barco. "Los marineros tienen una vida muy particular, te dan muchas posibilidades de situaciones límite con mucho humor", señala David Ottone, el director de Yllana.

Glub, glub es el segundo espectáculo de este grupo, que basa todo su trabajo en las técnicas del payaso, del mimo del cine mudo o "de los anuncios de televisión si hace falta", dicen. Hace tres años montaron Muu, una parodia sobre una corrida de toros que paseó por varios países y obtuvo algún premio. "El lenguaje que utilizamos nos permite ser internacionales", dicen.

Glub, glub, en el teatro Alfil (Pez, 11) hasta enero. De martes a sábados, a las 22.00. Domingos" 20.00. 1.500 pesetas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 1 de diciembre de 1994