Mucho miedo

Tim Finchem y Ken Schofield, los dirigentes del circuito norteamericano y europeo, respectivamente, son dos de los hombres más asustados estos días. Y por su boca sólo salen proclamas apocalípticas. "El equilibrio del golf mundial está en peligro", dicen. "Nos ha costado mucho tiempo establecer unas estructuras sólidas. Hay que hablarlo todo. No se puede ir despreocupadamente". Lo que en realidad está en peligro son sus negocios.El momento publicitario actual es de recesión. A los organizadores de los torneos les cuesta cada vez más encontrar patrocinadores millonarios. Y ven un páramo: si los mejores jugadores disputan unos torneos en competencia directa con los suyos, los mejores patrocinadores desertarán. Si esto ocurre, cada vez más jugadores se lo pensarán dos veces. Si esto pasa, y ante la competencia de otra potente cadena televisiva, las televisiones actuales dejarán de transmitir. Muchas pescadillas que se muerden muchas colas.


























































