"Los circos pequeños son más acogedores"
José Villa fue durante 49 años el payaso Tonetti. Ahora, a sus 73 años, vive retirado a 25 kilómetros de Madrid, en Algete, rodeado de los restos del que fue su propio circo, el Atlas. "La condena de los tontos románticos es morir arrumados" dice desde su finca, en la que sólo "lee, escribe y pinta sobre el circo". Tonetti ha visto las dos carpas instaladas ahora en Madrid: "Tengo la fatalidad, o fortuna, de que todos los circos me gustan"."El Circo Europa está basado en el zoo ambulante que lleva y que es bastante importante. Estos circos tan grandes suelen estar formados por familias gigantescas en las que todos trabajan para lo mismo. Pero un circo que está tan basado en los animales suele descuidar a la persona-espectáculo. Tienen menos tiempo para ensayar. Un circo tan grande no ayuda al lucimiento personal'.
"En cambio, el de Las Ventas tiene números más depurados. Por ejemplo, los equilibrios de los hermanos Segura son muy difíciles y sólo se logran con muchísimas horas de ensayo. O José Mari González, que es un chaval que está muybien" dice Tonetti. "Los circos pequeños siempre son más acogedores" continúa el payaso. "Aunque un circo grande lleno de gente es una maravilla'.
"Al público europeo lo que más le gusta es tener cerca lo que ve. Poder ver los gestos del que actúa, poder ver el miedo y la tensión en la cara de los artistas. Hay que tener en cuenta que somos un pueblo que vive en la calle y que nos gusta mirar las caras, en el metro, en los bares, en todas partes".
Para Tonetti un circo nunca es un espectáculo rentable. "Grande o pequeño, siempre es una aventura. artística". Para él la escuela del circo es, "mientras no se demuestre lo contrario" la familia. "Sólo la Escuela de Circo de Moscú, que ya no creo que exista, fue una verdadera escuela".
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