Error de cálculo
Los partícipes en el mercado español dé opciones y futuros contaban con su capacidad de arrastre para llevar al índice bursatil al punto adecuado. De hecho, en la media hora en que se establece el precio de cierre de los contratos, el arbitraje entre derivados y contado casi duplicó el volumen, hasta hacer que la Bolsa terminara la sesión con 37.180 millones de pesetas efectivas, cuando antes de iniciarse el periodo de cómputo apenas se llegaba a 19.000 millones de pesetas. Los intermediarios trataron de llevar los precios hacia sus posiciones -las de los clientes-, pero no contaron con una apertura a la baja en Wall Street que multiplicó la cantidad de papel disponible hasta hacer fracasar los intentos alcistas.La situación en Europa era parecida, con recortes importantes en París y Londres, al ser los únicos mercados que pudieron recoger la caída del 1% en la apertura de la Bolsa norteamericana. Esta imprevista retirada de beneficios afectó con más fuerza a París, cuyo principal índice perdió un 2,67% al cierre. Londres caía un 1,53% y Francfórt ganó el 0,22%. Al cierte, el Dow Jones perdió 20,53 puntos.
El resultado de esta confrontación entre el mercado español y el entorno internacional demuestra que los inversores mantienen serias reservas sobre las posibilidades a corto plazo y que ante cualquier problema deshacen posiciones inmediatamente. El índice madrileño perdió un 1,06%, con lo que en la semana baja un 1,3%. El Ibex 35 cayó un 1,24% y terminaba la sesión muy cerca del nivel del 3.200.


























































