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ETA envía una nueva oleada de cartas amenazadoras a empresarios exigiéndoles el pago de 100 millones

ETA ha enviado una nueva remesa de cartas a empresarios de fuera del País Vasco en las que les exige el pago de 100 millones de pesetas como impuesto revolucionario. Es la segunda campaña de extorsión postal que realiza la banda terrorista en los últimos dos meses.El pasado mayo, casi un centenar de personas, la mayor parte de ellas residentes en Madrid, recibieron misivas en las que la organización terrorista les exigía lo que denominaba "una primera devolución de 100 millones" advirtiéndoles que ETA las consideraba "objetivo de su accionar armado, con todo lo que esto conlleva". Posteriormente se supo que las cartas habían sido depositadas en buzones de Irún (Guipúzcoa).

Entre los amenazados entonces había banqueros y empresarios con un elevado patrimonio. Aunque en un primer momento se cuestionó la autenticidad de las cartas, la propia banda reivindicó su autoría en un comunicado difundido por el diario Egin el pasado día 1 de junio, en el que asumía también los asesinatos del teniente Miguel Peralta y del guardia civil José Benigno Villalobos. Varios de los receptores de las cartas recibieron un recordatorio a mediados del mes de junio.

Aunque el texto de las cartas remitidas ahora es idéntico al de las recibidas en mayo, todos los destinatatorios son diferentes y, en su mayoría, se trata de empresarios con un nivel económico inferior al de los primeros extorsionados. La policía tiene controladas ocho o diez de estas misivas aunque, como en ocurrió en mayo, cuando sólo hubo una docena de denuncias, se cree que los receptores son muchos más.

Pagos de rescates

Según expertos antiterroristas, no hay noticia de que ninguno de los extorsionados haya cedido al chantaje, ni tampoco de que ETA haya puesto en práctica sus amenazas. En opinión de las mismas fuentes, el objetivo de la organización no sería tanto, obtener fondos a través de esta campaña como sembrar la inquietud en los medios empresariales y crear un caldo de cultivo favorable a un rápido pago del rescate en el caso de que se llevara a cabo un secuestro próximamente.Las cartas enviadas por ETA, encabezadas por el nombre y el cargo del destinatario, tienen un marcado tono obrerista y se apartan del estilo empleado por el antiguo aparato de finanzas de la banda. "La clase económica y política a la que usted pertenece sigue amparando y promoviendo la corrupción para, en descarada connivencia con los diferentes sectores políticos en el poder y sectores de la burguesía regionalista vasca, arrojar sin escrúpulo al paro y a la miseria a miles de ciudadanos vascos", se afirma en la misiva.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 8 de julio de 1994