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Un soldado hace estallar un cartucho de dinamita Móstoles para presumir ante los amigos

La policía busca a un soldado que en la madrugada del sábado hizo estallar en la calle del Pintor Velázquez de Móstoles, un cartucho compuesto por 200 gramos de dinamita robado de instalaciones militares. El soldado, según el atestado policial, se propuso como reto ante varios compañeros con los que estaba de copas en un pub hacer estallar un petardo como "los que explotaban en Bosnia". La deflagración en pleno casco urbano reventó un semáforo y causó daños a cuatro coches y un quiosco de golosinas. El estallido sobresaltó a miles de vecinos, que se despertaron asustados.

Tras la detonación se desplazaron a Móstoles miembros del Grupo Especial de Desactivación de Explosivos de la Policía Nacional (Tedax). En el lugar, hallaron un mechero militar, mechas y restos de TNT (trinitrotolueno). Una vez analizados los restos recogidos en el lugar de los hechos, los miembros de esta unidad especial averiguaron que se trataba de un peligroso artefacto sustraído de algún cuartel.El artefacto estaba compuesto por un cartucho de 200 gramos de TNT conectado a una mecha lenta. El mechero servía como detonante que iniciaba la cuenta atrás. Mediante este mecanismo se accionaba fulminantemente el explosivo. La persona que apretó el dispositivo tendría que pertenecer al Ejército.

La policía busca entre militares residentes en Móstoles al posible autor de la explosión, que no provocó heridos porque ningún transeúnte caminaba por la zona cuando estalló el cohete a las dos de la madrugada del sábado. A corta distancia, según fuentes policiales, este artefacto podría haber provocado graves heridas a cualquier viandante.

En el atestado realizado por la Policía Nacional de Móstoles se detalla que en el pub, situado en la calle del Pintor Sorolla, un militar presumió de haber estado en Bosnia y de ser un experto en explosivos. En cambio, los propietarios del local no recordaban, ayer por la tarde, nada que tuviera que ver con el incidente citado, según informa Susana Moreno.

Sin embargo, el oficial de servicio de la comisaría de Móstoles confirmó que el diálogo que pudo ser el detonante de la explosión fue escuchado por dos agentes municipales que se encontraban en el local en ese momento. "En la nota de la diligencia no se refleja que desafiara a las personas con las que se encontraba por una pelea. Se trató más bien de una bravuconada", comentó el policía. Según estas primeras investigaciones, el militar se jactó de ser un entendido en municiones y de manejarlas con habilidad durante su estancia en el conflicto bélico en la ex Yugoslavia.

Según los testimonios recogidos, tras tomar unas copas se debieron de dirigir a la calle del Pintor Velázquez. El soldado, que podría pertenecer a la Bripac (Brigada Paracaidista de Alcalá de Henares), colocó presuntamente el explosivo en el interior de un semáforo tras abrir una tapa.

Los vecinos de la calle del Pintor Velázquez y Carlos Arniches sólo oyeron el sábado de madrugada la detonación. Todos se sobresaltaron con la explosión, puesto que creyeron que se trataba de un atentado terrorista. "El estallido fue gordo, y en un principio parecía un atentado, pero luego, tras salir a la calle, comprobamos que fue una explosión", dijo un vecino del número 81 de la calle del Pintor Velázquez.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 27 de junio de 1994

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  • El artefacto, de procedencia militar, había sido robado del Ejército