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Las chicas del Oroquieta regalan al Barcelona la Copa de la Reina de fútbol

Veinte inmensos minutos de buen fútbol le sirvieron de poco al Oroquieta en la final de la Copa de la Reina. El juego rocoso y disciplinado del Barcelona inundó cada rincón del campo de Las Rozas, traduciéndose en un resultado de 2-1 a su favor.El Oroquieta comenzó el partido acumulando despropósitos. Al cuarto de hora se encontró con el primer gol en contra, tras un tremendo fallo de Marian, su portera. El Barça, tras el regalo, se atrincheró en defensa, fiándolo todo a la rapidez de sus delanteras en el contragolpe.

En uno de éstos llegó el primer penalti del partido, a favor del conjunto catalán, que subió el 2-0 al marcador. Las jugadoras madrileñas buscaron frescura de ideas en el descanso. Y a fe que la encontraron. Los cambios del entrenador demostraron que el mejor fútbol se juega al ataque. Y llegó la ofensiva sin cuartel, el gol de Mari Mar y 20 minutos de fútbol primoroso.

Cerca del final, el árbitro anuló un polémico gol a las madrileñas, en una jugada en la que decidió que si 10 jugadoras se juntan en el área pequeña, alguna tiene que hacerle falta a la portera. Precisamente fue ésta, la guardameta del Barcelona, quien tuvo la culpa de que aquello no cambiara. Y la tuvo hasta el minuto 95, en el que le paró un penalti a Mari Mar, la estrella del Oroquieta. Las chicas del Barcelona eran las campeonas de Copa. Pero no todas, a decir verdad. Porque una, llamada Mari Ángeles, demostró lo mucho que puede costar saber ganar cuando comenzó a lanzar cortes de manga al público con un estilo que bien podía haber reservado para su pobre fútbol. El árbitro la expulsó pero ella siguió provocando a los 400 espectadores.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 27 de junio de 1994