Con Guardiola llegó el dinamismo

La transformación de la selección española tiene un nombre: Guardiola. Mientras en el primer partido, ante Corea, el avance del balón se detenía en la posición de Hierro, sobre la línea central, en el segundo, frente a Alemania, comenzó a circular precisamente a partir de ese -lugar, donde se instaló Guardiola, jugador de mayor dinamismo. El planteamiento también sufrió variaciones. Mientras que Hierro apenas encontró jugadores por delante, Guardiola tuvo donde elegir, lo que facilitó su juego vertical. El 5-3-2 de Clemente en el debú mundialista provocó un juego timorato y mezquino, hasta la salida de Caminero.Contra Alemania, el esquema fue un 3-3-3- 1, con Guardiola con poderes para ordenar la distancia, dirección e intensidad de los pases, es decir, el ritmo del partido, y el balón estuvo mayoritariamente desde su posición hacia delante.Así la transformación fue completa. Sólo hubo que incluir al jugador que más goles ha dado a Romario.

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