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Andrés Ortega explica 'La razón de Europa' en su último libro

Las razones de hacer Europa que emergieron en la posguerra mundial siguen siendo válidas, pero el proyecto de construcción tiene que renovarse, afirma Andrés Ortega. Incluso apostando por la integración, asegura en su último libro, La razón de Europa, España debe luchar por españolizar la Unión Europea (UE), que en su caso específico le sirve además para cohesionar su unidad amenazada por tendencias centrífugas.

Ortega, asesor del Departamento de Estudios de la Moncloa, ha publicado La razón de Europa en la colección Nuevo Siglo de EL PAÍS / Aguilar: El volúmen fue presentado ayer en Las Tertulias de Crisol por Fernando Morán, eurodiputado socialista, Miguel Herrero de Miñón, ex dirigente del Partido Popular, y Fernando Vallespín, catedrático de Derecho Constitucional.El libro es, según Herrero, "innovador en la literatura española del europeísmo, que había pecado hasta ahora de ingenua o de atávica". Su autor "huye de todo dogmatismo y de casi todo utopismo".

"Lo más interesante es", según Morán, "que no llega a ninguna conclusión concreta ( ... )" porque tras el fin de la guerra fría "Europa ha vuelto a la complejidad".

"La confusión puede durar varias décadas", afirmó Ortega, de 40 años, en su intervención. Para salir del atolladero el autor cree que se puede seguir persiguiendo los mismos objetivos que en la posguerra -búsqueda de la paz, generación de prosperidad y defensa de unos valores comunes- pero que "el proyecto debe ser renovado".

El esquema de Jean Monnet, de construir a través de la interpenetración económica, "está agotado", según Ortega. Ahora la renovación pasa, entre otras cosas, "porque la integración aporte más poder a los Estados que participen en ella". "Europa necesita además tener más proyección hacia fuera para ser más Europa hacia dentro".

España tiene además razones específicas para querer ahondar la UE. En primer lugar "el proyecto europeo sirve para trabar una España" en la que algunas nacionalidades tienen tendencias centrífugas. Europa es además un estímulo para "la modernización del país" y, por último, constituye "el mejor camino para salir de la crisis" que nos azota.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 9 de mayo de 1994