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Cuatro partidos de sanción a Romario por el puñetazo que propinó a Simeone

El Comité de Competición de la Federación Española de Fútbol sancionó ayer a Romario de Souza, delantero del Barcelona, con cuatro partidos de suspensión -el representante de la -Liga pretendía un castigo menor- y una multa de 288.676 pesetas (la parte de su sueldo proporcional al tiempo que no va a poder jugar). El azulgrana fue expulsado el pasado domingo durante el encuentro de la Liga con el Sevilla por dar un puñetazo al sevillista Simeone. El club catalán, que no presentó ninguna alegación, dispone de diez días para recurrir ante el Comité de Apelación.

Los hechos han estado rodeados de cierta polémica al ser Romario una de las estrellas extranjeras de la Liga española, pertenecer a uno de sus equipos más poderosos, el Barcelona, y no estar bien redactada el acta del árbitro del partido, Miguel Ángel Marín López. El colegiado escribió en ella que expulsó a Romario por dar un codazo a Simeone en un lance del juego. Según estos términos, la acción de Romario debería considerarse juego violento y sólo le correspondería un partido de sanción.Las imágenes de Canal +, que televisó en directo este encuentro, demostraron el error arbitral, por lo que Marín López, al día siguiente, envió un anexo al acta que modificaba sustancialmente su contenido. El árbitro indicó, tras observar la grabación, que Romario, en vez de un codazo, propinó un puñetazo al rival.

La provocación no cuenta

El Comité de Competición consideró ayer la actitud de Romario como una agresión a un adversario y le impuso la sanción mínima que el reglamento disciplinario prevé por ese motivo: cuatro partidos de sanción. Su presidente, Alfredo Flórez, dijo que, a la hora del acuerdo, no se tuvo para nada en cuenta la posible provocación previa de Simeone a Romario.

"En primer lugar, no ha habido por parte alguna acusación de esa posible provocación de Simeone. Además, el reglamento establece que, incluso mediando provocación, se aplique el castigo en su grado mínimo, es decir los cuatro partidos de suspensión", declaró Flórez.

Los dos integrantes del Comité, su presidente, que representa a la Federación, y Álvaro Querol, elegido por la Liga Profesional, mostraron sus discrepancias al estudiar la sanción. Querol, como en algunas ocasiones anteriores, anuncio la posibilidad de un voto reservado, ya que, en principio, se mostró partidario de que el castigo al jugador azulgrana fuese de un solo encuentro. Al final, prosperó el criterio del presidente del Comité.

El representante de la Liga en el mismo negó finalmente que hubiese redactado un voto reservado sobre el acuerdo, aunque llegó a insinuar esa posibilidad. Qüerol sí señaló: "Ha habido bastantes discusiones". Querol, al abandonar la reunión, mostró en privado su disconformidad con el castigo, aunque Flórez manifestó en conferencia de prensa que se había adoptado por unanimidad.

Por otra parte, el Comité de Competición desestimó la solicitud presentada por el Zaragoza para que se anulase la segunda tarjeta amarilla a su jugador Belsúe y se dejase sin efecto la cartulina roja a Cáceres, ambas contra el Real Madrid en el estadio Bernabéu.

El Comité acordó imponer a estos dos jugadores un partido de sanción y multas de 49.000 y 93.000 pesetas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 20 de enero de 1994

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