Fotonoticia:
EL MEJOR COMPAÑERO PARA GALOPAR POR LA LLANURA.
No necesita pilas, tan sólo unas palmaditas en el lomo. En la era de los cachibaches japoneses, la moderna cow-girl no tuvo ninguna duda cuando se topó en un mercadillo de la zona vieja de Madrid con el mejor compañero de juegos. Ya nunca se sentirá sola cuando el sol se ponga a sus espaldas y la llanura se extienda hasta el horizonte sin edificios que interrumpan el paisaje.


























































