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El gran cambio

Vencen ( ... ) los alcaldes progresistas. Vencen, pero no arrasan. ( ... ) El valor político y simbólico del voto en Génova y en Venecia es evidente. Hasta hace pocas semanas nos preguntábamos si la oleada liguista en el norte sería imparable. Ahora hay ya una respuesta a ese interrogante crucial. ( ... ) Pero el mayor interrogante no concernía a estas ciudades, sino a Roma y Nápoles. Sobre las ruinas del centro se perfiló un choque frontal entre una izquierda compleja y una derecha preocupante. ( ... )Esta derecha ha sido derrotada. Y esto es un bien para quien rechaza acostumbrarse a la ideade que posfascistas y poscomunistas puedan, con el permiso de la Liga, convertirse en los protagonistas principales del enfrentamiento político en el nuevo régimen. ( ... ) Pero los votos dados tanto a Fini como a Alessandra Mussolini son tantos y tales que les convierten no en derrotados, sino en casi vencedores. En cualquier caso, representan una importante hipoteca para el futuro.

Archivado el entusiasmo de los vencedores y los lamentos de los vencidos, se verá rápidamente que el camino sigue siendo una dificil. subida para todos. Para la izquierda, que deberá dar más y más comprometidas pruebas de la seriedad y la sabiduría política con la que ha construido su victoria. Y mucho más para los europeos moderados, llamados a combatir el liderazgo del campo conservador a la extrema derecha. ( ... )

7 de diciembre

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