La elección rusa de la OTAN
¿Hace falta facilitar el diálogo con las democracias de Europa central o sólo con Rusia? Confrontados en este rompecabezas a propósito de cuestiones de seguridad en Europa, los occidentales optan actualmente, no sin cierto malestar, por la segunda fórmula. (...) Los Gobiernos de Europa central que llaman a la puerta de la OTAN han reaccionado, primero, con una viva emoción a esta elección. Estos países pertenecen ya, sobre el plan de valores e instituciones, a la Europa democrática; han contribuido ampliamente al desmantelamiento del difunto Pacto de Varsovia, adversario de la OTAN; conservan, en una palabra, la imperiosa necesidad de estar defendidos contra Rusia. (...) Pasado el efecto de ducha fría, los países de Europa central han buscado, ante la perspectiva de la cumbre de la OTAN de enero, obtener de los occidentales el máximo de disposición a este proyecto de colaboración. Piden que sea claramente presentado como una etapa en la vía de la adhesión a la OTAN, con un proceso de diferenciación entre los candidatos que serán elegibles (ellos) y los otros. (...) Con vistas al proyecto de colaboración, los rusos intentan, por otro lado, (...) reavivar el organismo de cooperación con los países del Este creado por la OTAN (el CCAN), en el que ellos podrían hacer una verdadera organización de seguridad paneuropea en la que tendrían voz en el capítulo de igualdad con los occidentales.


























































