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Embarazos de alto riesgo

La prueba prenatal reduce problemas derivados de la maternidad tardía

En el 17% de las mujeres con más de 35 años se produce un diagnóstico prenatal indeseado por diferentes malformaciones fetales que aconseja el aborto terapéutico. Los especialistas médicos consideran que el periodo ideal para que la mujer sea madre es el comprendido entre los 25 y los 35 años. A partir de esta edad, el embarazo se tipifica de alto riesgo. No obstante, los nuevos avances médicos para el control de la gestación y el parto, así como las modernas técnicas de diagnóstico prenatal, han conseguido reducir en gran medida los riesgos propios del embarazo a edades avanzadas.El 11% de las parejas españolas tiene su primer hijo cuando la mujer ha cumplido los 35 años, según las últimas estadísticas. Ese porcentaje, que es similar al registrado en el resto de los países europeos, asciende en Estados Unidos al 20%. La razón de este fenómeno, relativamente reciente, se explica en parte por la masiva incorporación de la mujer al trabajo.

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Estadísticamente se ha demostrado que con la edad aumentan las probabilidades de malformaciones fetales. La explicación científica que da Carlos San Román, jefe del servicio de genética humana del hospital Ramón y Cajal de Madrid, es la siguiente: "La dotación de óvulos de una mujer aparece a partir del tercer mes de su gestación, es decir, cuando sólo es un feto de 12 semanas. En el momento de nacer tiene ya varios cientos de miles de óvulos, y a medida que avanza su edad el número va disminuyendo, hasta llegar a una media de 1.000 óvulos en la etapa fértil. Pues bien, estos óvulos van envejeciendo y están expuestos a eventuales agentes mutágenos".

"En el varón", prosigue el especialista, "la situación es diferente, ya que posee muchísimos más espermatozoides y éstos se van renovando constantemente, por lo que no están tanto tiempo sometidos a esa exposición de agentes mutágenos".

De ahí que, según coinciden todos los expertos, la edad de riesgo del futuro padre se empieza a considerar a partir de los 55 años. Otro aspecto en el que existe acuerdo unánime es que la mujer debe someterse a un chequeo ginecológico y analítico antes de quedar embarazada. Un buen estado general previo es muy importante para el normal desarrollo posterior de la gestación.

También hay que tener en cuenta que, a medida que avanza la edad, el embarazo es más dificil de conseguir. Si a una mujer joven el ginecólogo le da un plazo de un año para lograr el embarazo, en una primípara añosa el periodo se reduce a la mitad para evitar perder tiempo. Entonces se procede a un estudio de fertilidad de la pareja y, en su caso, se le aporta la ayuda necesaria para poder lograr el embarazo deseado cuanto antes.

Según la ginecóloga Isabel Palencia, actualmente una mujer sana que se queda embarazada con más de 35 años no asume ningún riesgo para su propia salud: "En general, la mujer se cuida ahora mucho más que antes y suele llevar la gestación muy bien controlada por el ginecólogo. Las reglas que ha de respetar son prácticamente las mismas que en una mujer de 25, con la salvedad de que los controles médicos son algo más exhaustivos y ella debe ser mucho más rigurosa a la hora de seguir las indicaciones del ginecólogo. Como en cualquier embarazo, no tiene que aumentar más de nueve kilos de peso ni fumar ni beber alcohol".

Para el doctor Sixto Perera, responsable de la unidad de reproducción asistida del hospital universitario Príncipe de Asturias, en Alcalá de Henares, a edades avanzadas es más frecuente que aparezcan hipertensión, diabetes, procesos varicosos y anemia ferropénica. Todos estos trastornos son perfectamente controlables por el médico.

"El riesgo de aborto", dice este especialista, "es muy superior a partir de los 38 años. Si en una mujer más joven un 20% de embarazos acaba en abortos precoces, cuando se han sobrepasado los 38 la cifra se eleva al 40%. Y en el momento del parto, las posibilidades de que haya que practicar una cesárea se multiplican en la primípara madura. A edades avanzadas, la tasa de mortalidad por parto es cinco veces mayor que a edades jóvenes, pero hoy día la mortalidad por esta causa es mucho menor que hace unos años y sólo se produce una muerte por 10.000 partos".

Isabel Palencia asegura que la primípara de más de 35 años suele tener un parto más difícil. "El periodo de la dilatación", explica, "es más largo, porque los tejidos están más duros. Por ello, la, expulsión es más lenta y entraña mayor riesgo de sufrimiento fetal. Pero actualmente todo primer parto de una mujer de más de 35 años es monitorizado, y al menor atisbo de sufrimiento y posible daño fetal se practica una cesárea, operación que ya no entraña los riesgos de antes".

Según Santiago Palacios, director del Instituto Palacios de Investigación Clínica en Ginecología y Metabolismo de Madrid, en muchos países desarrollados la mujer está trayendo hijos al mundo hasta los 59 años. Se trata de mujeres posmenopáusicas, que reciben un tratamiento hormonal y después acogen un óvulo donado por una mujer más joven y previamente fecundado in vitro por el semen de su pareja. "Esta prolongación en la edad de la maternidad", dice Palacios, "gracias a técnicas y tratamientos que hace menos de veinte años eran impensables, nos demuestra que hoy por hoy no podemos predecir hasta qué edad el útero de una mujer puede soportar un embarazo, aunque haya que extremar el control médico y recurrir a la cesárea en el parto".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 11 de octubre de 1993