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No se debilita la unidad de acción, según Gutiérrez

RELEVO EN LA DIRECCIÓN DE UGT. En UGT empezó ayer una nueva etapa. Tras 18 años al frente del sindicato, Nicolás Redondo anunció su retirada, que se hará efectiva en el congreso de abril, al igual que la marcha de José María Zufiaur, su mano derecha. Para facilitar el relevo, Redondo sugirió ayer tres nombres de delfines: Antón Saracíbar; Manuel Fernández, Lito, y Alberto Pérez. El líder de Comisiones Obreras, Antonio Gutiérrez, afirmó que la retirada de Redondo "no pone en peligro la unidad de acción ni las negociaciones del pacto social".

El proceso de sucesión de Nicolás Redondo al frente de la UGT no debilita la unidad de acción sindical en las negociaciones del pacto por el empleo, según dijo ayer en rueda de prensa el secretario general de Comisiones Obreras (CC OO), Antonio Gutiérrez. Para el líder sindical, no se producirá un vacío de poder y cualquiera de los posible sucesores retomará el testigo de Redondo. Según Gutiérrez, el secretario general de UGT se caracteriza "por su coherencia, compromiso y defensa de los intereses de los trabajadores. Así lo ha demostrado a través de su vida profesional con absoluta nitidez. Su figura es el mayor ejemplo de la combinación entre firmeza, compromiso y flexibilidad para adecuar los planteamientos sindicales a una realidad económica como la actual".Gutiérrez presentó ayer las resoluciones adoptadas en el consejo confederal de Comisiones. La primera de ellas es que el sindicato considera que todavía se puede conseguir un pacto por el empleo si se hace un "esfuerzo consensuado y solidario, generando empleo y sosteniendo la protección social". Gutiérrez dijo que no piensan tirar la toalla en el pacto aunque el "Gobierno debe reconducir su estrategia para poder desbloquear la situación".

El consejo confederal dio su apoyo a la ejecutiva para seguir intentando el pacto con 98 votos a favor, 17 en contra y 6 abstenciones. El consejo confederal, aparte de reiterar el seguir negociando, propone movilizar a los trabajadores en defensa del empleo, mediante asambleas en los centros de trabajo y "continuando con las múltiples iniciativas que de forma autónoma y unitaria concreten las comisiones ejecutivas de CC OO y UGT". Es decir, que se desentienden de la petición de movilizaciones hecha por Izquierda Unida.

José María Fidalgo, secretario de política institucional de CC OO, afirmó que Ias movilizaciones serán las necesarias sin poner un tope y serán estudiadas con UGT. Si la situación se reconduce y se desbloquean las negociaciones, no serán necesarias". Gutiérrez añadió que su organización está tabajando con celeridad para emprender la negociación y que está abierta a cualquier invitación por parte del Gobierno.

En el acta del consejo confederal se ha incluido una reprobación a Marcelino Camacho, presidente del sindicato, por sembrar desconfianza hacia la actual ejecutiva.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 7 de octubre de 1993