La Universidad Politécnica pide permiso para rehabilitar una casa que ha derribado

La burocracia municipal ha anotado sin inmutarse una modalidad metafísica de solicitud de obras: la reforma de la nada. Los gestores de la Fundación General de laUniversidad Politécnica solicitaron permiso el pasado martes para rehabilitar "la edificación existente" en el número 3 de la calle de Pastor (Chamberí). Pero la casa que dicen que es ya no está. Fue derribadaa mediados de agosto sin licencia -era un inmueble protegido dentro de la colonia Metropolitana- porque los obreros creyeron que se venía abajo por falta de cimentación (véase EL PAÍS de aver).

Al día siguiente de que este periódico se interesara por el estado de las obras del hotelito de la colonia Metropolitana, la fundación universitaria presentó en los registros del Ayuntamiento una petición de licencia "de reforma interior y pintura de fachadas en edificación existente". Unas horas antes, los inspectores de obras de la Gerencia Municipal de Urbanismo y de la Junta de distrito de Chamberí habían comprobado en la calle de Pastor que en lugar de una casa de tres plantas -construida en 1929 y protegida por los planes urbanísticos- sólo había un solar con zanjas de cimentación oculto tras unas lonas."Igual que un particular, un organismo oficial como la Politécnica tiene que cumplir sus obligaciones; mal ejemplo íbamos a dar si no al resto de los ciudadanos", puntualiza la concejal de Chamberí, Mercedes de la Merced. La fundación universitaria ha tardado casi dos meses en solicitar los permisos, pero ya había puesto manos a la obra.

"Con exceso de confianza, la persona encargada de tramitar la licencia se retrasó porque no conocía el NIF [número de identificación fiscal] de la fundación; así de simple", se excusa un asesor inmobiliario de la Politécnica; "ahora soportaremos humildemente la sanción que nos corresponda y reconstruiremos el edificio".

-¿Y por qué piden rehabilitar la casa después de haberla demolido?

-Es lo único que tenemos por ahora: un proyecto de reforma interior firmado por un arquitecto -replica el responsable universitario.

Mientras tanto, en la Gerencia de Urbanismo se prepara un expediente para investigar la demolición sin licencia de un inmueble protegido por el Plan General de Madrid. "No se puede legalizar el derribo en ningún caso", advierte Fernando Macías, jefe del departamento de Protección de la Edificación. Gerencia tampoco admite que la causa del derribo fuera un accidente -la escasa cimentación-, ya que los promotores de la rehabilitación tampoco comunicaron lo ocurrido a los servicios municipales.

Tras sobrevivir 64 años a la especulación inmobiliaria e incluso al obús que recibió de lleno durante la guerra civil, el hotelito de Pastor, 3, ya no está. Ni aunque lo pinten.

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 16 de septiembre de 1993.

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