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Trágico entusiasmo por una victoria

El festejo por el pase de Colombia al Mundial se cobra 42 muertos en las calles

Las calles de Colombia vivieron ayer una borrachera de alegría que acabó de forma trágica. El histórico triunfo de la selección de Pacho Maturana sobre Argentina (0-5) y la clasificación para el Mundial de Estados Unidos desencadenaron una ola de desórdenes que provocó la muerte de 42 personas, según fuentes del diario El Espectador de Bogotá. Todo el país se echó a la calle, incrédulo y entusiasmado por la victoria en el estadio Monumental de Buenos Aires. En la capital argentina, la derrota fue recibida como una humillación sin precedentes para un país orgulloso como ninguno de su fútbol.Las cifras son provisionales. Pero las citadas fuentes sitúan en 17 el número de muertos y en torno a 500 el de heridos, sólo en la capital. El médico Julio Enrique Cuartas, director del hospital Simón Bolívar, de Bogotá, dijo que los muertos y heridos que se contabilizaban a medianoche del domingo "fácilmente se pueden multiplicar por tres tras 24 horas de festejo". El resto de las víctimas se habrían producido en las ciudades de Cali y Medellín.

El carnaval, que se tomó las calles de las principales ciudades, inició al atardecer del domingo con tambores, música salsa, brindis de ron y aguardiente y harina lanzada al aire, en una suerte de conjuro contra las tensiones cotidianas.

La dolorosa estadística de muertos ya se presumía desde que se escucharon disparos al aire, lanzados desde las ventanas de los edificios, adornadas con la bandera amarilla, azul y roja, en un fatídico eco del quinto grito de gol.

Uno de los heridos, un niño de 10 años que viajaba en un autobús, fue alcanzado por un disparo efectuado por un aficionado borracho en una avenida del norte de la ciudad. La policía también registró seis accidentes de tráfico y 15 muertes en peleas callejeras y añadió que los delincuentes aprovecharon la celebración en las calles para realizar al menos 20 asaltos y robos de automóviles. En otro hecho aislado, un grupo terrorista dinamitó cuatro puestos policiales en el centro y noroeste de la ciudad, en uno de los cuales murió el policía Jairo Muñoz Carreño.

Al día festivo en escuelas y oficinas públicas de Bogotá, decretado por el alcalde Jaime Castro, para facilitar la asistencia al desfile de bienvenida a la selección y una fiesta con cuatro orquestas y entrada libre en el estadio El Campín, se sumó la orden de alerta en los hospitales de la ciudad.

Tal vez presintiendo que el éxito se pueda trocar en duelo, fue que el presidente, César Gaviria, pidió "a quienes hacen la violencia, que la dejen, que vean en este triunfo que lo que Colombia quiere es paz, progreso y sentimos orgullosos". Mientras tanto, el seleccionador, Pacho Maturana, aseguró que su selección encara el Campeonato del Mundo "con confianza" porque, a su juicio, no necesita modificar su forma de pensar ni de jugar.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 7 de septiembre de 1993