Culto alfuego
Me sorprende bastante la sorpresa -valga la redundancia- que nuestras autoridades, sobre todo las de la costa mediterránea, muestran todos los veranos cuando proliferan los incendios forestales. Me sorprende -repito- porque si algo distingue a nuestro Mediterráneo, a sus habitantes, es su culto al fuego. Ahí están para demostrarlo las fallas, las fogueres, las nits del foc que cierran o abren las fiestas de prácticamente todos los municipios; el uso habitual, en cualquier celebración y casi a diario, de cohetes y petardos por todas partes, encendidos incluso por críos que no llegan a los 10 años. El culto al fuego en el Mediterráneo español es una realidad incuestionable. Que luego ese culto que las autoridades incluso ensalzan y promocionan produzca pirómanos o gentes simplemente deseosas de ver arder un monte no debe parecer, por tanto, extraño. En este mundo lo normal es recoger cosecha de lo que se siembra.-


























































