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6 DE JUNIO ELECCIONES 93LA JORNADA ELECTORAL

Felipe González gana las elecciones

Los socialistas rondan el listón de 160 escaños que se había fijado su líder para formar Gobierno en solitario

El PSOE gana las elecciones, pero pierde la mayoría absoluta. Los datos oficiales provisionales facilitados, entrada ya la madrugada, por el ministro, del Interior, José Luis Corcuera, dan a los socialistas 159 escaños, contra 141 del Partido Popular, cuando se había escrutado el 99,7% de los votos. El PSOE pierde así 16 escaños y el PP gana 34. Izquierda Unida obtiene en ese recuento 18 diputados (uno más que en 1989); Convergéncia i Unió, 17 (pierde uno); el PNV, 5 (se mantiene igual); Herri Batasuna, 2 (pierde dos), y Coafición Canaria, 4 (los grupos equivalentes sumaban antes un escaño). El CDS peleaba por un escaño en ese recuento, frente a los 14 de que disponía en la pasada legislatura. La participación (superior al 76%) ha sido la más alta desde 1982.

El citado reparto de escaños supone que el PSOE ronde el listón que se había marcado Felipe González para que no fuera imprescindible un Gobierno de coalición: 160 diputados. No obstante, ésa es una posibilidad que no puede desdeñarse todavía, sobre todo porque aún permanecen varios escaños en disputa que no caerán de un lado u otro hasta el final del escrutinio.El porcentaje de votos obtenido por el PSOE es similar al de 1989 (39,8% entonces, 38,66% ahora), lo que, de confirmarse, no reflejaría para el partido gobernante un castigo tan grande como se esperaba a tenor de los sondeos preelectorales.

Además, la mayor participación de ahora repercute en un aumento global de sus votos, que se sitúan en torno a los nueve millones, cantidad muy superior a la de 1989 (entonces fueron algo más de ocho millones, por lo que en términos absolutos el PSOE mejora su respaldo). Siempre según el citado recuento, el PSOE alcanza un número de diputados algo inferior a los que obtuvo Unión de Centro Democrático (UCD) en 1977 y 1979 (165 en la primera ocasión, 167 después), que le permitieron formar gobierno en solitario.

El presidente del Ejecutivo, Felipe González, declaró en el hotel Palace (cuartel general del PSOE en la noche electoral) que ha tomado nota de los mensajes enviados por los electores, que le han pedido, a su juicio, un cambio en el cambio, y anunció un proyecto de renovación. José María Aznar, líder del PP, felicitó públicamente a González por su triunfo y se mostró muy contento por el "formidable" aumento de los escaños de su partido. También expresó que, al caer la mayoría absoluta, ha comenzado una nueva etapa en la democracia española "sin la hegemonía socialista".

Alfonso Guerra, vicesecretario general del PSOE, se mostró partidario, tras conocer los últimos datos, de que Felipe González forme un gobierno monocolor aunque "con acuerdos parlamentarios permanentes

El resultado de las elecciones muestra que han tenido efecto las dos líneas marcadas por Felipe González durante la campaña: se ha producido el reagrupamiento de amplios sectores de la izquierda y ha aparecido el miedo a una regresión, identificada con las posiciones de derecha.

Los primeros datos ofrecidos por Corcuera y por la ministra portavoz, Rosa Conde, desataron el enfado de representantes del Partido Popular, quienes les acusaron de escoger interesadamente los sectores de votos que más podían beneficiarles, relegando las zonas donde el PP ha obtenido mejores porcentajes.

Igualmente, Javier Arenas, número uno del PP por Sevilla, anunció que su partido pedirá explicaciones sobre el retraso en el cierre de los colegios electorales de Sevilla, Almería y Granada (por problemas del censo) y por la "increíble" conferencia de prensa ofrecida por Corcuera, principalmente por los datos referidos a la circunscripción de Madrid, donde se registraba un supuesto empate. En líneas generales, los representantes del PP hicieron declaraciones que ponían en duda los datos facilitados por el Gobierno y anunciaban acciones legales para impugnarlos.

Los datos relativos al Senado -que se fueron conociendo entrada ya la madrugada- ofrecían un reparto de escaños más ajustado: con el 57% escrutado, 93 senadores para el PP y 96 para el PSOE. Pero el PSOE invierte el resultado si se consideran los miembros del Senado que eligen las comunidades, y que en este caso no varían por cuanto se mantienen en vigor los Parlamentos autónomos. El reparto de esos 47 escaños añadidos es el siguiente: PSOE, 20; PP, 15; CiU, 4; PNV, 2; y Grupo Mixto, 6. Por tanto, el PSOE sumaría 116 senadores, contra 108 del Partido Popular. También en esta Cámara pierden los socialistas la mayoría absoluta.

Igualmente obtienen senadores, de acuerdo con ese recuento sobre la mitad de los votos emitidos, Convergencia i Unió (10 escaños), Coalición Canaria (S), PNV (3) y Herri Batasuna (1).

El Senado se elige por sistema mayoritario, lo que prima al partido más votado en cada circunscripción y reduce la importancia de las provincias más pobladas, puesto que todas eligen 4 senadores (independientemente del número de ciudadanos censados, al contrario que en el Congreso).

En los datos por comunidades autónomas, resultan significativos dos hechos: el descenso experimentado en los escaños de HB (pierde la mitad: dos) y el reñido puesto en el Congreso que disputaban en Cataluña los socialistas y Convergencia. Al ser adjudicado finalmente a los socialistas, el partido de Jordi Pujol no pudo vencer al PSC-PSOE en unas elecciones generales, como se proponía.

En la Comunidad Valenciana, el partido Unión Valencià logró un solo escaño, frente a los dos que tenía en la anterior legislatura. Su presidente, Vicente González Lizondo, anunció que pondrá su cargo a disposición del partido y aseguré: "A este pueblo le falta madurez".

Las mesas electorales (46.609 en toda España, 2.325 más que hace tres años) permanecieron abiertas desde las nueve de la mañana hasta las ocho de la noche (con prolongaciones de jornada en Sevilla, Granada y Almería, por anomalías en el censo). En total, 129.827 ciudadanos recibieron el encargo de actuar como administración popular en calidad de presidentes y vocales de mesa para controlar la pureza de las votaciones y del recuento, tarea en que estuvieron acompañados por los interventores de los pardos.

Como en ocasiones anteriores, constitución de las mesas registró incidentes y anécdotas. En Málaga, una mesa de la barriada del Cónsul sufrió un retraso de hora y media porque su residente no sabía leer ni escribir, y el suplente no se había presentado a la hora indicada.

En algunas otras, el trabajo de los vocales resultó bien rápido. Por ejemplo en Torremontalbo (La Rioja), donde a las 9.20 ya habían votado los 10 electores con derecho a sufragio, sobre un total de 14 habitantes

En Barcelona, los bomberos retiraron una pancarta del CDS situada delante del colegio electoral San Juan Bosco, en la calle el mismo nombre. Un ciudadano se había, sentido afectado y dio el aviso. Sin embargo, miles e vallas publicitarias electorales colocadas al comienzo de la campaña acompañaron a los españoles en su camino hacia la urna, y en muchos casos les esperaron enclavadas a las puertas de los colegios electorales. No hay ninguna obligación de retirarlas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 7 de junio de 1993