Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La fiscalía endurece la petición de penas para los encausados del 'caso Brouard'

La fiscalía de la Audiencia de Bilbao endureció ayer la petición de penas para Rafael López Ocaña, y Juan José Rodríguez Díaz, El Francés, acusados de la muerte del dirigente de HB Santiago Brouard. Las conclusiones del fiscal fueron conocidas por la sala después de una intervención obstruccionista del ahogado de López Ocaña, que trató de suspender el juicio a toda costa.

El fiscal elevó a definitivas unas conclusiones en las que, además de los 18 años que pedía para El Francés, como cómplice del asesinato, introduce para éste un delito de tenencia ilícita de armas por el que pide ocho años más de condena, que alternativamente podrían llegar hasta 12 si el tribunal aprecia que este nuevo delito constituye un depósito de armas de guerra.La petición fiscal para El Francés pasa así de los 18 años a un total de entre 26 y 30 años. Para López Ocaña, mantiene la solicitud de 27 años por asesinato y ocho por tenencia ilícita de armas, pero alternativamente solicita hasta 12 años por depósito de armas, lo que sitúa en cuatro años más los 35 iniciales. Por su parte, el abogado de la acusación elevó en tres años más la petición de condena para cada encausado.

Al iniciarse la sesión de la mañana, el abogado Manuel Maza insistió en interrogar a todos los testigos a los que momentos antes había renunciado el defensor de El Francés, Emilio Rodríguez Menéndez. El abogado de López Ocaña hizo desfilar con la oposición de los demás letrados, a una veintena de testigos sin ningún valor.

Entre la inagotable paciencia del tribunal y la visible desesperación de los demás abogados, Maza forzó el interrogatorio, entre otros, de tres ertzainas que le enseñaron unas fotos de sospechosos al portero de la finca donde Brouard tenía su consulta, policías municipales que acudieron al piso "a hacer lo que pudieran", estudiantes de francés de un instituto que vieron una de las armas en la escalera... Maza consumió el resto de la mañana en pedir explicaciones al tribunal por la incomparecencia de una docena de testigos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 7 de mayo de 1993

Más información

  • El abogado de López Ocaña busca la suspensión del juicio