Incapacidad transitoria
El mercado de valores ha perdido el horizonte utópico, eso que los teóricos describen como lo más deseable para que resulte posible, aunque sólo sea en parte. Un nivel de cotizaciones por encima del 240% como consecuencia de una mejora apreciable en el precio del dinero aparece ahora como un sin sentido, del que los inversores tratan de huir sin que se note demasiado. El volumen de contratación es el único testigo de esta actuación, pues indica que los compradores son escasos a través de una simple cifra, en este caso 11.000 millones de pesetas. Banesto continúa dando que hablar, sobre todo a nivel del futuro reparto de dividendos y del desembolso inmediato. Las acciones de esta sociedad bajaron ayer un 6,67%, confirmando así que a algunos accionistas no les salen las cuentas. Parece evidente que el momento no es el mejor para plantear operaciones de esta envergadura, ya que el ambiente realizador no encaja bien con el recurso al mercado, tal y como se ha planteado. Los tipos de interés, con recortes en Francia y estabilidad en Alemania, no hicieron más que confirmar la enorme incertidumbre que provoca en los inversores este tema. La discreta subida de la apertura y la debilidad del cierre tienen mucho que ver con esos datos. El índice perdió un 0,05%, 13 centésimas y el Ibex 35 baja un 0,26%.


























































