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6 DE JUNIO, ELECCIONES LEGISLATIVAS

González acusa al PP de pretender un retroceso en el esfuerzo de modernización e integración en Europa

LUIS R. AIZPEOLEA, El presidente del Gobierno, Felipe González, acusó ayer al PP, al que denominó la derecha, de "pretender dar un golpe de timón" contra el esfuerzo de modernidad, progreso e integración en Europa. González elogió el papel del Rey en un discurso plagado de referencias al pasado autoritario de España en contraste con el presente democrático. También apeló a la figura del ex presidente Adolfo Suárez, de cuya tarea se consideró continuador, para contrastarla con la del PP, del que dijo: "La derecha nunca ha confiado en España. Ha gobernado un siglo. Que esperen un ratito y que no tuerzan el rumbo de este barco que va a buen puerto"

González se presentó ayer en Zamora, en su tercer mitin de la precampaña, y ante un público entregado que abarrotaba el polideportivo municipal, pletórico de ánimo. "Me sobra energía para el nuevo tirón", dijo, arrancando una de las decenas de ovaciones que jalonaron el acto.El líder socialista aprovechó su estancia en tierras castellano-leonesas, donde: gobernó el presiden te del PP, José María Aznar, para atacarle y reivindicar la figura de Suárez. Recordó que mientras el Gobierno de Suárez y el PSOE construyeron "juntos el marco de la convivencia democrática", Alianza Popular, antecesora del PP, se abstuvo en la votación de la Constitución.

Las apelaciones de González a la historia fueron continuas oponiendo el pasado autoritario de la España gobernada por la derecha, en cuya línea de continuidad situó al PP, con el presente democrático, donde situó a los gobiernos de Suárez y del PSOE. "Recuerdo la historia para que no se repita", dijo.

Exilio real

González se refirió también a la familia real:: "Cuando murió el padre del Rey me acordé de que a esa familia le había pasado lo que a cientos de miles de españoles que vivieron el exilio". Un momento antes, había afirmado que "desde los tiempos del reina do de Carlos III, España no había vivido un momento de progreso y libertad como el del reinado de Juan Carlos I".

En esa misma línea, y en una clara apelación al voto liberal progresista, de centro, criticó al PP: "Lo que me preocupa es España. Algunos confunden el destino de España y podemos volver a tener la fustración de un nuevo 98. Si quieren los ciudadanos que siga, no me pidan que lo haga sin sentido de la historia. En el 98 y en el 36 fueron al exilio lo mejor de nuestra inteligencia".

Insistió en que una victoria del PP podía abocar al aislamiento de España de Europa: "Nunca, desde los tiempos de Adolfo Suárez, hemos hecho tanto por integrarnos en Europa. Antes, no podíamos pasar la frontera sin sentirnos humillados, y ahora la derecha me acusa de mendigar ayuda en Europa cuando voy exigiendo los derechos de España. Me preocupa que podamos perder la confianza en nosotros mismos".

En otro momento, hizo una alusión crítica a la gestión de Aznar en Castilla y León, donde gobernó de 1987 a 1989. González dijo que durante ese periodo había aumentado la deuda de 7.000 millones a 27.400.

Las críticas a la gestión de Aznar fueron iniciadas unos momentos antes por el cabeza de lista por Zamora, Demetrio Madrid, que antecedió a Aznar en la presidencia de la comunidad, y el secretario general del PSOE de Castilla y León, Jesús Quijano.

Demetrio Madrid dijo que "Aznar privatizó la fiesta de la comunidad y el Instituto de Economía", mientras que Quijano pidió a los asistentes al mitin que leyeran el informe Aznar, donde los socialistas denuncian el aumento de la deuda durante su gestión, la duplicación de los gastos de representación y el incremento del paro en una época de crecimiento económico.

González también se refirió al "deterioro de la confianza en la democracia y la política", de cuyas causas responsabilizó al PP. Esta denuncia le dio pie a reiterar su intención de "reformar la vida de los partidos, los reglamentos del Congreso y el Senado, y revitalizar la vida parlamentaria".

No faltó una referencia a la presencia de los magistrados Baltasar Garzón y Ventura Pérez Mariño en las candidaturas del PSOE. "Ya les advertí que para algunos que antes decían que eran seres maravillosos ahora, que han pasado a integrar nuestras candidaturas, ya no sirven y se han vendido. Hemos aceptado su gesto de valentía". Y finalizó señalando: "Con Baltasar Garzón, la Guardia Civil, la Policía Nacional y el Ministerio del Interior vamos a acabar con esa plaga de los traficantes de droga y de los blanqueadores del dinero en los circuitos financieros".

Felipe González estuvo acompañado en Zamora por José María Maravall -que le sigue en todos sus mítines- y de los cabezas de lista de la región castellano-leonesa, entre los que figuraba el ministro del Interior, José Luis Corcuera, que recogió una de las mayores ovaciones de la jornada.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 3 de mayo de 1993

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