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Un espectador acuchilla a la tenista Mónica Seles durante un partido en Hamburgo

La tenista serbia Monica Seles, de 19 años, recibió ayer una cuchillada de un espectador que le produjo una herida de tres centímetros de profundidad en la espalda, a la altura del omoplato, mientras disputaba un partido de los cuartos de final del torneo de Hamburgo. Seles está fuera de peligro, pero deberá guardar reposo de uno a tres meses. El agresor es un ciudadano alemán de 38 años procedente de Thuringe, al este del país. Su identidad se desconocía al cierre de esta edición. La policía alemana no descartó motivaciones políticas. Seles, natural de Novi Sad (provincia serbia de Voivodina), aunque residente en Florida, posee la nacionalidad yugoslava, pero pertenece a la minoría húngara de aquel país.

La tenista fue atacada por la espalda mientras estaba sentada en su silla en una pausa del partido que disputaba contra la búlgara Magdalena Maleeva, que en ese momento ofrecía un marcador a su favor de 6-4 y 4-3. Al recibir la cuchillada, Seles se levantó dolorida ante la estupefacción de los 7.000 espectadores, dio varios pasos y cayó al suelo con la espalda ensangrentada mientras era atendida por varias personas, entre ellas su hermano Karol. Unos minutos antes, los padres de la tenista, Karol y Esther, habían abandonado la pista por indisposición de la madre.El agresor, que había surgido de las primeras filas, fue reducido por los servicios de seguridad del torneo y posteriormente entregado a la policía Poco después, la tenista fue evacuada en camilla de la pista e ingresada en el Hospital Universitario Eppendorf de Hamburgo. "Las heridas no son mortales", comentó un portavoz de la policía, que se negó a dar información sobre la identidad o los móviles del agresor. Sin embargo, reconoció que el hecho de que fuese portador de un cuchillo prueba su premeditación, por lo que se abrirá una investigación. La hoja del arma blanca medía 12 centímetros.

"Monica ha tenido mucha suerte. Ni el pulmón ni el omoplato han sido dañados. Sólo ha resultado herido un músculo. Monica todavía está en estado de choque y permanecerá en observación una noche", informó el doctor Wind. Según su diagnóstico, la herida tardará unas dos semanas en cicatrizar, lo que obligará a Seles a permanecer inactiva entre cuatro semanas y tres meses. Consecuentemente, no podrá defender su título en Roland Garros torneo del Grand Slam que se inicia el 24 de mayo en París.

"He tenido miedo de morir cuando he visto a Mónica gritar", declaró Magdalena Maleeva. Algunos testigos atribuyeron al agresor un evidente estado de ebriedad. Otros destacaron que los técnicos de la cadena de televisión ARD advirtieron a gritos del ataque, pero los guardaespaldas no llegaron a tiempo para evitarlo. "Cogió el cuchillo con las dos manos y se lo clavó en la espalda", narró un espectador. "Era un cuchillo de cocina de los que se emplean para arreglar el pescado", añadió otro.

Ana Leird, representante de la circuito femenino de tenis explicó que Seles había recibido regularmente amenazas por escrito durante los dos últimos años. En contraste con la actitud de los tenistas croatas Goran Ivanisevic y Goran Prpic la número uno mundial nunca se había pronuncia sobre el conflicto de la antigua Yugoslavia.

Arantxa Sánchez Vicario, semifinalista del citado torneo tras derrotar en cuartos de final a la suiza Manuel Maleeva Fragniere por 7-5 y 6-1, comentó sobre lo sucedido: "Se me ha puesto la piel de gallina".

Las consecuencias del hecho no se hicieron esperar. Gerard Smith, de la Asociación de Mujeres Tenista (WTA), afirmó: "Esto podría haber pasado en cualquier parte del mundo. Es preciso revisar las normas de seguridad". La Federación Americana de Tenis (USTA) anunció su intención de redefinir el sistema de seguridad del Open de Estados Unidos. Marsall Happer, director ejecutivo de la USTA, dijo: "Examinaremos todo el dispositivo de seguridad y, si es preciso, lo cambiaremos para que los espectadores y jugadores puedan sentirse seguros".

Protesta yugoslava

La Ministra yugoslava de los Derechos Humanos y de las Minorías, Margit Savovic, elevó tras el suceso "una protesta a la opinión pública mundial" por lo que consideró "una campaña de odio inusitado" contra todo lo yugoslavo. "Esta campaña constituye una amenaza para los derechos humanos de los ciudadanos de la República Federal de Yugoslavia [Serbia y Montenegrol. Deseamos un rápido restablecimiento de Monica Seles y la exhortamos a perseverar en su resistencia a las muchas presiones que recibe para que renuncie a su país", añadió Savovic.La agresión a Seles es la más importante acaecida hasta ahora. Sin embargo, existen antecedentes de situaciones de peligro sufridas por sus colegas. Hace tras años, fue detenido un invididuo que amenazó a la argentina Gabriela Sabatini con secuestrarla. La alemana Steffi Graf recibió hace dos años en su casa un bote de mermelada envenenada.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 1 de mayo de 1993

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