John María Österreicher, impulsor de las relaciones entre cristianos y judíos
Monseñor John Maria Österreicher, que pasó gran parte de su vida dedicado a la mejora de las relaciones entre judíos y cristianos, falleció el domingo, a los 89 años, de una crisis cardiaca, en el Saint Barnabas Hospital, en Livingston (Estados Unidos).Österreicher nació en una familia judía en Stadt Liebau, en Moravia, y estudió medicina en la Universidad de Viena. Durante estos años leyó los escritos del cardenal John Henry Newman, el teólogo inglés, y bajo su influencia decidió convertirse al catolicismo e ingresar en un seminario. En 1927 se ordenó sacerdote. Con la llegada de Hitler al poder, en 1933, fundó un periódico y un instituto de estudios para denunciar la persecución nazi de los judíos y la herejía anticristiana que observaba en el racismo de Hitler.
En 1938, con la ocupación alemana de Austria, se trasladó a París, desde donde continuó sus condenas del nazismo por escrito y a través de programas radiofónicos. Dos años después huyó a Nueva York a través de España aprendió inglés y se estableció como cura párroco. A principios de los años cincuenta publicó su primer libro en inglés: Los muros se derrumban: siete filósofos judíos descubren a Cristo.
Su trabajo en este campo atrajo la atención del Vaticano: de 1961 a 1968 fue consultor del Secretariado para la Promoción de la Unidad Cristiana en Roma y fue el artífice del capítulo sobre las relaciones de judíos y católicos de la declaración Nostra aetate, resultado del Concilio Vaticano II, publicada en 1965. Sus últimas publicaciones incluyen El nuevo encuentro entre judíos y cristianos y El diálogo inacabado: Martin Buber y el camino cristiano, publicados en 1986.


























































