Acicate para la izquierda
Creo que los recientes resultados electorales en Francia, lejos de convertirse en un mal augurio para la izquierda española en su globalidad, han de convertirse en un acicate y en buen ejercicio de autocrítica. No creo, como algún observador interesado nos ha querido hacer ver, que en Europa haya acabado realmente el ciclo progresista. ¿Acaso se han acabado las desigualdades sociales? ¿Son las cotas de justicia social alcanzadas en Europa las deseables? ¿Es que la derecha es garantía de mejora de estos ámbitos?Evidentemente, las respuestas están claras porque, entre otras cosas, la historia y su memoria nos dan las claves a esas cuestiones. No estoy adscrito a ninguna fuerza política, pero por encima de todo me considero una persona progresista que observa preocupada cómo la desideologización de la política está favoreciendo los planteamientos conservadores cuando todavía haytanto camino por recorrer en el terreno de la justicia social, terreno en el que la izquierda ha demostrado históricamente que sabe desenvolverse mejor.-


























































