El Central Hispano redujo un 21,9% su beneficio neto durante 1992
El resultado neto del Grupo Banco Central Hispano (BCH) cayó un 21,9% el año pasado, alcanzando la cifra de 52.597 millones de pesetas, según aprobó ayer su consejo de administración. Este descenso de los beneficios se debe, a juicio del propio banco, al fuerte aumento registrado en el capítulo de provisiones y amortizaciones. El incremento de esta partida, un 36%, responde a la política de saneamiento adoptada por el banco "frente al deterioro de la situación económica y al aumento de la morosidad empresarial", según señala la entidad en un comunicado emitido ayer.
El cash-flow (beneficios más amortizaciones) del grupo bancarío ascendió a 196.455 millones de pesetas en 1992, lo que representa un aumento del 1,5% respecto al año anterior. El Banco Central Hispano redujo su plantilla en 2.049 personas el ejercicio pasado, un 6,5% de su total. A pesar de ello, los costes de explotación aumentaron un 6,9% respecto al ejercicio anterior. Según el banco, este incremento recoge el efecto del alza de los impuestos, sin el cual el aumento hubiese sido del 4,5%. También han contribuido a este incremento las duplicidades resultantes de la fusión entre el Banco Central y el Banco Hispano Americano.
El activo total del BCH ascendió a 8,3 billones de pesetas, con un crecimiento anual del 9,5%. Los fondos propios, por su parte, sumaron 637.003 millones de pesetas, lo que la entidad califica como "un sólido nivel decapitalización".


























































