Asesinado en Rentería un empleado de una subcontrata de Telefónica

José Luis Luengos Martínez, de 31 años, natural de León, empleado en una subcontrata de Telefónica, fue asesinado anoche en Rentería (Guipúzcoa) mediante un tiro en la cabeza efectuado a quemarropa. Pese a la herida, mortal de necesidad, la víctima logró abandonar el vehículo en el que se encontraba y deambuló por la calle unos cinco metros antes de caer desplomado. Fuentes policiales, que negaron que el fallecido perteneciera a las Fuerzas de Seguridad del Estado, apuntaron al tráfico de drogas como posible móvil del crimen y señalan a ETA como autora del mismo.

A falta de los análisis de los expertos, las mismas fuentes no descartaban anoche, antes al contrario, la posibilidad de que la muerte de Luengos haya sido obra de ETA. Un portavoz del Gobierno Civil señaló a medianoche que la policía se inclinaba por atribuir la acción a la organización terrorista. Otras hipótesis barajaban la posibilidad de que los agresores se equivocaran de víctima.El atentado se produjo a las 20.35 horas, cerca de la estación de Renfe, en el centro de la población. La víctima acababa de estacionar su Ford Fiesta rojo, matrícula LE-6794-T, cuando un joven se encaminó hacia él y le disparó a bocajarro en la parte posterior de la cabeza. El asesino, que, según testigos, estuvo acompañado por otro individuo, de edad comprendida entre los 20 y los 25 años, huyó a la carrera.

La presencia de un segundo individuo y presumiblemente, de un tercero, al volante del coche preparado para la huída, refuerza para la policía la hipótesis del atentado terrorista.

Drogas

Luengos no falleció en el acto. Un gran reguero de sangre describía en la calle la trayectoria errática de la víctima, que falleció poco después en el hospital de Guipúzcoa, en San Sebastián. El herido sufrió pérdida de masa encefálica y una enorme hemorragia bucal.

Fuentes de la policía autónoma vasca (Ertzaintza), cuerpo encargado de la seguridad del municipio de Rentería, aludieron a la posibilidad de que el fallecido tuviera relación con el tráfico de drogas, aunque reconocieron que el nombre de José Luis Luengos no figura en sus ficheros de sospechosos. Haciéndose eco de otras informaciones recabadas anoche, las mismas fuentes apuntaron a una supuesta vinculación de la víctima con la banda del Cocoliso, un grupo de traficantes que opera en el triángulo Irún-Rentería-Oiartzun. Un portavoz de Telefónica admitió la posibilidad de que el fallecido trabajara para la subcontrata Sintel.

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 29 de septiembre de 1992.

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