Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
TENSIONES EN LOS MERCADOS FINANCIEROS Y DE CAMBIO

El Gobierno británico utilizará todos los medios para mantener la libra

El Gobierno británico empeñó ayer de nuevo su palabra en que la libra no será devaluada. "Nadie debe tener la menor duda, la libra esterlina mantendrá su actual paridad dentro del Sistema Monetario Europeo. Y eso quiere decir que seguirá cambiándose en torno a los 2,95 marcos". Esta declaración, efectuada por un portavoz oficial del Ministerio de Finanzas, demostró que el primer ministro John Major sigue respaldando la política de su canciller, Norman Lamont.El gabinete se reunió a mediodía durante una hora, para debatir las turbulencias en los mercados monetarios y las presiones sobre la libra. La conclusión, según se desprende de la declaración oficial, fue la de seguir capeando el temporal hasta el día 20, fecha del referéndum francés sobre Maastricht, con intervenciones del, Banco de Inglaterra y, en último extremo, de una subida de tipos de interés.Poco antes de la reunión del gabinete, se hicieron públicos unos desalentadores datos sobre la evolución del comercio minorista en el Reino Unido. Las ventas se mantienen en descenso. Un encarecimiento del dinero agravaría aún más la recesión que padece el país desde hace algo más de dos años, justo desde que la libra entró en el SME.

"Con la recesión y los tipos de interés en el actual nivel (10%), no hay margen para sostener la libra ofreciendo tipos más altos al mercado. Tampoco es razonable pensar en la devaluación. La única salida posible es presionar a los alemanes para que rebajen ellos sus tipos; eso es lo que debería hacer John Major", opinó ayer John Townend, diputado conservador y presidente de la Comisión de Finanzas dela Cámara de los Comunes.

El Bundesbank alemán ya dio pruebas el pasado fin de semana, en la reunión de Bath, de que no tiene la menor intención de rebajar sus tipos. El miércoles agravó las angustias de sus socios en el SME al filtrar un documento se gún el cual el reajuste de parida des era inevitable, pasara lo que pasara en el referéndum francés. Luego se desmintió todo, pero el mal estaba hecho. La libra se recuperó ayer ligeramente de la caída, subiendo desde los 2,7812 marcos en que cerró la jornada anterior hasta 2,7900 marcos. "Nadie quiere un reajuste dentro del SME", dijo ayer tarde el portavoz del Ministerio de Finanzas británico, refiriéndose al Bundesbank.

Por la noche, John Major pronunció un discurso ante la Confederación de Empresarios escocesa en el que insistió en la determinación de su política antiinflacionista, y en la necesidad de mantener la paridad de la libra dentro del SME. "Si alguien piensa que estaríamos mejor fuera del SME, que contemple la situación en Suecia, Noruega o Finlandia y compare sus tipos de interés y sus problemas con los nuestros", argumentó el primer ministro.

Francia, contra el reajuste

Por su parte, el ministro de Economía y Finanzas francés, Michel Sapin, defendió ayer en rueda de prensa el mantenimiento de las paridades monetarias en el seno del Sistema Monetario Europeo. "Es mejor para todos los países, pero sobre todo para el Reino Unido, Italia y el propio sistema", dijo. Sapin salía en defensa de la libra, la lira y la peseta, frente al informe atribuido al Bundesbank.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 11 de septiembre de 1992