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Shamir y Rabin eluden pronunciarse sobre la formación de un Gobierno de coalición

No hubo vencedores en el enfrentamiento que se desarrolló ayer ante las cámaras de televisión entre el primer ministro israelí y líder del Likud, Isaac Shamir, y el dirigente laborista Isaac Rabin, debido a que los dos hombres se negaron a contestar a las cuestiones que les fueron planteadas. Contrariamente a las expectativas generales, Shamir y Rabin no se pronunciaron a favor de la eventual formación de un Gobierno de unión nacional integrado por el Likud y el Partido Laborista.

Durante el debate, Isaac Shamir recordó el mal funcionamiento del anterior Gobierno de unión nacional integrado por el Likud y los laboristas, que funcionó entre 1984 y 1990. A pesar de que no excluyó una vuelta a la misma fórmula "en determinadas circunstancias", subrayó su preferencia por una renovación del Gobierno dirigido por el Likud.Por su parte, Rabin ni siquiera ha hecho alusión a una eventual cohabitación. El líder laborista repitió que no cuenta con aliarse ni con la izquierda radical (partido comunista y partidos árabes) ni con la derecha ultranacionalista (Tehiya, Moledeth).

"¿Con quién queréis llegar a un compromiso territorial, con un Estado palestino?", llegó a preguntarle Shamir a Rabin. "No quiero un Estado palestino entre Jordania e Israel, pero tampoco quiero transformar en ciudadanos de Israel a 1,7 millones de palestinos", le contestó Rabin al añadir: "Esta es la razón por la que voté por la autonomía en 1978, en el Parlamento, mientras que usted se abstuvo".

Como en toda campaña electoral israelí, el enfrentamiento entre Shamir y Rabin hasta el momento no ha sido explosiva.

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