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El rey que pagará por volver

Constantino ofrece parte de sus posesiones para saldar sus deudas y regresar a Grecia

Constantino de Grecia, de 52 años, rey depuesto por un referéndum que abolió la monarquía en 1974, espera, como lo ha expresado públicamente en el pasado, el momento propicio para regresar a su patria, día que parece más cercano tras el reciente acuerdo sobre la cancelación de las deudas al Estado entre el Gobierno conservador y la familia real, sin la cual su vuelta a Grecia y a la vida política del país no sería más que una entelequia.Hace ya más de 10 años -desde el funeral de su madre, Federica- que el ex rey no visita el palacio de Tatoi, donde pasó su infancia y, adolescencia Junto a sus hermanas Irene y Sofía, esposa del rey Juan, Carlos.

Si el Parlamento griego ratifica dentro de los próximos seis meses el acuerdo, dado a conocer esta semana, entre el Estado y la familia real griega, Constantino podrá conservar el palacio de Tatoi, a unos 20 kilómetros de Atenas, y 160 hectáreas de terreno circundante. El ex rey aceptó cancelar al contado 900.000 dólares (unos 90 millones de pesetas) y conceder 20 hectáreas de Tatoi al Estado griego, valoradas en unos 2,5 millones de dólares (250 millones de pesetas), que, según el Gobierno, cubrirán las deudas de la familia real.

Sin embargo, los partidos parlamentarios de la oposición griega -socialistas, comunistas y comunistas disidentes- e oponen rotundamente al contenido de dicho acuerdo y lo califican de una burla a la sensibilidad pública, ya que consideran que el Gobierno conservador prácticamente le regala la deuda a la familia real.

La oposición alega que las tres propiedades inmobiliarias -en Tatoi, en Corfú y en Volos- que conservará Constantino tienen un inmenso valor, e incluso ponen en duda la existencia de títulos de propiedad.

Por otro lado, según el acuerdo, el ex rey donará al Estado griego una gran parte de la extensión de bosque de Tatoi para que se construya una institución médica para niños y para la fundación de un parque nacional.

Las diversas tendencias de los mentideros políticos griegos no ven con buenos ojos el regreso de Constantino a la vida política griega y acusan a los conservadores de abrir el camino a un monarca depuesto por la voz de las urnas.

En círculos conservadores se comenta que el partido gubernamental podría incluso perder los votos de su sector afiliado tradicionalmente a la familia real con la presencia de Constantino en Grecia, y el electorado indeciso que se adhirió a los conservadores en las últimas elecciones legislativas de 1989 querrá desentenderse de un partido que contribuya al regreso del ex rey.

Con certeza, el regreso político de Constantino a Grecia no es un asunto tan fácil para él. Pero también es cierto que si la Asamblea griega ratifica dicho acuerdo, facilitará en gran medida la formación de un clima más propicio para su regreso.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 6 de junio de 1992