Major niega ayudas oficiales para reflotar el complejo urbanístico Canary Wharf

El primer ministro británico, John Major, afirmó ayer que su Gobierno no dará más ayudas oficiales al complejo urbanístico londinense Canary Wharf, pero que tampoco acepta su hundimiento. "No se puede hablar de una farsa ni de un fiasco, porque existe un desarrollo inmobiliario muy importante allí, que no va a desaparecer de un día para otro", declaró Major a la cadena BBC. Mientras tanto, el multimillonario de Hong Kong Li Ka-shing ha mostrado su interés por comprar el complejo, que quebró el jueves.

El futuro de Canary Wharf, la promoción inmobiliaria más cara y ambiciosa de Europa, sigue pendiente de un hilo, aunque ayer mismo se registraran las primeras declaraciones de apoyo por parte de diversas personalidades públicas y privadas de todo el mundo. El que fuera el gran proyecto de desarrollo urbanístico de la anterior primera ministra británica, Margareth Thatcher, sufrió un duro golpe la semana pasada, con la suspensión de pagos de su empresa promotora, la candiense Olimpia & York (O & Y), que forzó la quiebra de la sociedad londinense anteayer jueves. Los cinco principales bancos canadienses acreedores de O & Y revelaron esta semana, según France Presse, que los préstamos; a la promotora ascienden a 3.000 millones de dólares (300.000 millones de pesetas), 1.000 Millones más de lo calculado anteriormente.

Al acogerse a la Ley de Insolvencias, la rama británica de O & Y ponía en el disparadero el complejo urbanístico de los Docklands de Londres y alarmaba a toda la comunidad de negocios europea, por las consecuencias que la crisis pudiera tener sobre la city y sobre el mercado inmboliario, que empieza a acusar los efectos de los problemas surgidos en Estados Unidos y Canadá.

Por eso probablemente, el primer ministro británico salía ayer al paso de todas las especulaciones, en unas declaraciones realizadas desde su avión oficial visitar Hungría. John Major no dio soluciones inmediatas, ni prometió nuevas ayudas oficiales, pero aseguró que el complejo Canary Wharf no podía desaparecer.

El primer ministro declaraba a la BBC que "el gobierno ha realizado enormes inversiones en los Docklands hasta la fecha, que superan los 1.000 millones de libras (182.000 millones de pesetas) y no podemos destinar más dinero al proyecto".

Mientras toda la prensa británica se hacía ayer eco de la crisis del Canary Wharf y especulaba con la posibilidad de que un rico hombre de negocios extranjero apareciera, como superman, para hacerse cargo de la sociedad en quiebra, cuyas deudas superan los 200.000 millones de pesetas.

Ayer mismo se produjo la primera declaración de intenciones por parte de un multimillonario residente en Hong Kong, que se ha mostrado interesado en adquirir el complejo urbanístico londinense. Se trata de Li Ka-shing, de 63 años de edad, presidente del holding Cheung Kong, dedicado al sector de la promoción inmobiliaria.

Li Ka-shing no quiso confirmar públicamente que las negociaciones que en estos momentos lleva a cabo con Olimpia & York incluyan los terrenos de los Docklands, aunque sí afirmó que las conversaciones estaban en marcha con los hermanos Reichmann, propietarios canadienses de O & Y.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0029, 29 de mayo de 1992.

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