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Robert Redford, contra el sistema

El actor utiliza su nueva película para atacar la doble moral judicial

Al igual que Oliver Stone con el asesinato de John F. Kennedy, Robert Refford también ha recurrido al cine para lograr justicia en un caso que califica de "discriminación racial en el sistema judicial estadounidense".En Estados Unidos "existe una doble moral en el sistema judicial" respecto a las minorías raciales, afirmó Redford en una conferencia de prensa ofrecida en Washington para presentar su nueva película, Incident at Oglala (Incidente en Oglala), recientemente estrenada en EE UU. Redford espera que con ella sea posible saldar una condena injusta.

Incidente en Oglala relata las circunstancias que rodearon la muerte de dos agentes del Buró Federal de Investigación (FBI), el 26 de junio de. 1975, en una reserva india de Dakota del Sur, por las que el indígena Leonard Peltier fue conde nado a dos cadenas perpetuas "en un juicio injusto" según Redford.

Si la película JFK, de Oliver Stone, consiguió que salieran a la luz archivos secretos relacionados con el asesinato de Kennedy, Redford pretende que este filme permita la publicación de seis mil documentos relacionados con el caso que el FBI se niega a divulgar por "'motivos de seguridad nacional".

El famoso actor y director estadounidense, que en esta película sólo participa como productor ejecutivo y narrador, pretende enviar "un mensaje no sólo a las altas esferas de Washington, sino a todo el país, sobre la discriminación a las minorías existente en nuestro sistema judicial".

"El tema de Rodney King [que dio origen a los recientes disturbios raciales en Los Ángeles] es otro caso evidente de discriminación racial en el sistemajudicial norteamericano", dijo el cineasta en referencia a la reciente absolución de cuatro policías blancos que habían apaleado brutalmente a un conductor negro.

Redford apoya las peticiones de la defensa del indígena Peltier, encarcelado hace 16 años, para que se celebre un nuevo juicio -posibilidad rechazada cuatro veces- o sea liberado.

En el incidente de Oglala, llamado así por haberse registrado en la reserva india de Pine Ridge, en lo que antaño fue la nación oglala de la tribu lakota, cuatro indios fueron acusados en un principio del asesinato de los agentes del FBI. Sin embargo, uno de ellos fue liberado por la debilidad de las pruebas en su contra, otros dos fueron absueltos al demostrarse en el juicio que habían disparado contra los agentes en defensa propia, mientras que el caso de Pelier se transformó en "una de las mayores cacerías humanas" de la historia del FBI.

Según las investigaciones previas a la película, en 1985 la fiscalía estadounidense admitió que las declaraciones juradas usadas para lograr la extradicion de Peltier de Canadá, donde había escapado, 'fueron fabricadas", y los testigos que las firmaron dijeron haber sido coaccionados por el FBI. Asimismo, el Departamento de Justicia ha admitido que se desconoce quién mató a los agentes, según Redford y los senadores que lo acompañaban, Daniel Inouye, presidente del Comité sobre Asuntos Indios, y Don Edwards, que preside el Comité Judicial.

Aunque admite que no puede demostrar que Peltier sea inocente, Redford afirma en la película creer "de corazón" que no es culpable, y deja que sea el público el que haga de jurado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 15 de mayo de 1992