Irlanda, abocada a votar tres veces en referéndum sobre el aborto este año
Los ciudadanos de la República de Irlanda pueden llegar a votar tres veces en referéndum sobre la prohibición del aborto en su país a lo largo del presente año, afirmó ayer el ministro de Justicia irlandés, Padraig Flynn. El pasado martes, el primer ministro, Albert Reynolds, anuncié la convocatoria de un referéndum sobre el derecho de las mujeres irlandesas a viajar y recibir consejo e información sobre las facilidades para abortar en el extranjero.Este plebiscito, para el que aún no hay fecha, se celebrará después de que tenga lugar otro referéndum para aprobar el Tratado de Unión Europea acordado en Maastricht, según decididó ayer el primer ministro Reynolds. Este tratado reconoce en un protocolo la prohibición constitucional irlandesa del aborto,
A estos referendos, el ministro de Justicia añadió un tercero para sacar al país del marasmo político, legal y moral creado por la decisión de un tribunal de Dublín de prohibir a una niña de 14 años embarazada tras sufrir una violación viajar al Reino Unido para someterse a un aborto.
"No sabemos aún si será necesario un tercer referéndum, aunque ciertamente se requerirá nueva legislación en un sentido u otro. Hemos acordado dos plebiscitos, pero la cuestión de celebrar otro sobre materias más sustantivas (sobre la propia ley antiaborto) al mismo tiempo no ha sido decidida todavía. Un comité gubernamental tendrá que informar sobre. ello", declaró ayer Flynn a una emisora de radio.
Los partidos de la oposición han respaldado la decisión del Gobierno, pero los grupos antiabortistas se han apresurado a condenarla. El senador Des Hanafin, uno de los líderes de los grupos provida, afirmó: "Parece inconcebible que debamos tener un referéndum sobre estos temas y no uno sobre el aborto mismo". Por su parte, Bernadette Bonar, también contraria al aborto, señaló: "Europa no puede interferir en nuestros valores profundos. No hay ninguna duda de que la inmensa mayoría del pueblo irlandés está en contra del aborto".
El Gobierno de Dublín había intentado reformar el protocolo del Tratado de Maastricht para reconocer el derecho de las mujeres irlandesas a abortar libremente en otros países de la CE o a recibir en Irlanda información sobre ello. La negativa de la CE a modificar el tratado ha obligado a Reynolds a convocar un nuevo plebiscito. La prohibición del aborto en Irlanda fue incluida en su Constitución, tras un polémico referéndum sobre la interrupción voluntaria del embarazo, en 1983.


























































