Tres mujeres, lesionadas al ser apedreado un autobús

"Yo sentí una explosión horrible y un montón de cristales me cayeron encima". María del Carmen Lorenzo, de 50 años, aún estaba ayer nerviosa. Una luna apedreada del autobús de la Empresa Municipal de Transportes (EMT) en el que viajaba el jueves por la noche se le vino encima. Los fragmentos hirieron levemente a su hija, de 27 años, y a otra mujer.Madre e hija volvían del trabajo -son administrativas de una empresa de decoración-. El marido de María del Carmen había ido a recogerlas. Tomaron, como cada día, un autobús de la línea 34. Las piedras que se estrellaron contra la luna vecina a sus asientos sorprendieron a las dos mujeres tres paradas antes de bajarse, en la avenida de la Aviación, distrito de La Latina.
Otra mujer, Esperanza, de 50 años, se tiró al suelo al oír el ruido y se clavó los cristales. María del Carmen no vio a quienes se liaron a pedradas con la luna, la única del vehículo que se rompió. Su marido salió corriendo y encontró una piedra en el pavimento. Dentro del autobús sólo había cristales rotos.
Otros incidentes
El vehículo, el número 1.830, según fuentes de la Policía Municipal, salió el jueves a la calle en un día de servicio normal -no era una jornada de huelga- y llevaba ya pocos viajeros, porque estaba casi al final de la línea. "Algunos querían que continuásemos el viaje; es increíble", comentaba ayer la mujer. Su marido se enfrentó con el conductor, Federico R. N., pidiéndole que le diese su identificación. El hombre, "muy nervioso", aseguró que bastantes problemas tenía él por el tema de la huelga. "A mi mujer le llaman esquirola", dijo.
Los viajeros bajaron y el mismo autobús llevó a las heridas a un ambulatorio cercano. María del Carmen sólo tiene una herida en la mano y su hija, un golpe en la cabeza. La otra mujer recibió cortes en la cara y en las manos. La familia denunció los hechos en comisaría. "Nunca he estado de acuerdo con la huelga. Siempre acabamos pagando los platos rotos los usuarios", se quejaba ayer la mujer.
Retrovisores dañados y ruedas pinchadas o desinfladas son algunos de los atentados que han sufrido los autobuses de la EMT a lo largo de los 39 días de paros efectivos (55 días de conflicto). Este mismo mes, un conductor fue apaleado por varios encapuchados al salir para el trabajo. Le hicieron una buena brecha en la cabeza.


























































