Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El suicidio de una ciclista

La ex campeona Consuelo Álvarez se ahorca tras haber perdido la beca olímpica

El cuerpo de la campeona española de fondo en carretera de 1989, Consuelo Álvarez, de 26 años, casada hace seis, sin hijos, fue encontrado ayer sin vida en su domicilio de Bembibre (León). La corredora apareció colgada de una soga atada a una barandilla del sótano de su casa. Consuelo Álvarez, conocida popularmente como Cheli, nacida en Fuentesnuevas, a seis kilómetros de Ponferrada, había recibido una carta de la Federación Española, hace unos dos meses, en la que se le comunicaba que había perdido su beca de 1.800.000 pesetas anuales en el programa de preparación olímpica ADO 92.

Anoche decenas de vecinos y amigos de Cheli se agolpaban en su domicilio y en las escaleras del edificio, situado en una céntrica calle de Bembibre. La casa estaba cuajada de trofeos de la ciclista. Su marido, Ángel Porto, de 34 años, acusaba a la Federación Española de Ciclismo de la crisis depresiva por la que atravesaba desde hace meses Cheli. Porto recriminaba, sobre todo, la actuación del presidente, José Luis Ibáñez Arana, la del técnico Genadi Gorounov y de Nuria Roncero (encargada de la selección este año). "Las tenían abandonadas a todas, lo que pasa es que las otras lo superaron por su forma de ser pero ella no podía denunciarlos ni aguantarlos", decía, entre lágrimas.Cheli, en una ocasión dijo a Gorounov, refiriéndose a la dureza de los entrenamientos, que "no quisiera hacer de burras caballos de carreras". En opinión de Porto, Nuria Roncero "se portaba muy mal con mi mujer". "Cuando ocurrió la segunda lesión en Suiza la dijo que no podía tenerla más tiempo de vacaciones, ¡a una lesión le llamaba vacaciones!". En esta última ocasión "la mandaron a casa sola y tuve que ir al aeropuerto de Madrid a buscarla". Hace aproximadamente dos meses una carta de la federación agradecía a Cheli los servicios prestados, pero por "no haber alcanzado el progreso deportivo que la federación dictamina la daban de baja con fecha 31 de diciembre".

"Mucha palmada en la espalda, mucho todos eres la mejor, pero una patada en el culo", recrimina el marido de la deportista, quien recuerda comportamientos similares de la federación con las también ciclistas Belén Cuevas y Raquel Aberasturi.

Demanda judicial

Hace días Porto interpuso una demanda judicial contra la federación por su comportamiento con Cheli y el abandono en el que tenía a la ciclista. La atención "era tan lamentable" que Porto, a principios de este año, le había hecho una póliza individual de accidentes. En septiembre les había llegado una póliza de la federación similar de Hércules Hispano en la que por muerte o invalidez de la deportista habría una indemnización de cinco millones de pesetas.Según el marido y dos hermanos de la fallecida, Manuel y José Luis, "se le había juntado todo", la muerte en extrañas circunstancias hace unos tres meses de su hermano Carlos, de 33 años, quien falleció en Palencia en un calabozo por asfixia, tras prender fuego a su colchón; la pérdida de sus padres hace seis años, la carta de la baja de la fe deración y el próximo paro de su marido, Gelo, que trabaja en una gestoría de Bembibre desde hace 11 años. "Esto era demasiado para ella", asegura su familia.

Ayer mismo había acudido, como todos los días, a un gimnasio de la localidad. "Aquí Cheli era como Perico Delgado en Segovia", repite ausente Ángel Porto. "Esto es una injusticia. Por lo menos Cheli ahora ha ganado su última carrera al cielo", dice, mientras envuelve en una bolsa de plástico unos pendientes de oro pequenos y un reloj rosa de Cheli, quien cobraba 127.000 pesetas al mes.

Cheli fue campeona de España de mountain bike en 1988 y 1989. Este último año también obtuvo en Melilla el campeonato de España de fondo de carretera. La corredora fue elegida mejor deportista de León en 1989. En 1990 fue sexta en Medina de Ríoseco y 29ª en el Mundial de Tokio entre más de 50 participantes.

El entierro de Cheli tendrá lugar a las 16.00 de hoy en Santa Marina del Sil, localidad de donde es natural su marido.

A las once de la noche de ayer tan sólo habían dado el pésame a la familia Ignacio Bonet (representante de las féminas en la federación) y José Luis Ibáñez Arana.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 3 de diciembre de 1991