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CARTAS AL DIRECTOR

Barrios en crisis

La ola de conflictos, malestar social y brotes de violencia que se manifiestan en numerosas zonas, urbanas de ciudades españolas no parecen encontrar cauces o vias rápidas de solución. Por el contrario, todo parece.indicar que se trata de las consecuencias de un conjunto de problemas acumulados en lugares muy concretos. Allí encontramos también problemas, menos agudos en sus manifestaciones, pero que se suman a los antes mencionados.El fenómeno demuestra que no se encuentran las medidas adecuadas para atajar o prever los problemas, yi lo que es más grave aún, no existen análisis serios que diagnostiquen las causas que originan estos conflictos.

Los conflictos que hoy emergen se manifiestan como fenómemos específicos de determinados espacios urbanos. Debido a su origen (urbanización desordenada), estructura, organización y dinámica interna, nos encontramos ante barrios frágiles. Su fragilidad se debe a una excesiva concentración de problemas estructurales (vivienda, mala calidad de vida, aislamientó de la ciudad) y a una mala imagen del barrio que afecta a los propios residentes a través de una autovaloración social y personal negativa.

Esta fragilidad genera un proceso progresivo de deterioro que eclosiona en determinados momentos (crisis más o menos agudas) y que puede repetirse cíclicamente (con variaciones en cuanto a los problemas que van emergiendo).

Este diagnóstico exige un enfoque-diferente en relación a las medidas que tradicionalmente se aplican con vistas a alcanzar resultados efectivos de revitalización y mejora de los barrios. La descoordinación de las administraciones públicas, la desconexión de las actuaciones (los problemas se encuentran encadenados: vivienda, paro, droga, falta de equipamientos, etcétera), la ausencia de planes a largo plazo y sobre todo la escasa confianza en la acción organizada de los vecinos como agentes fundamentales para la eleboración y gestión de soluciones son aspectos básicos a replantear con vistas a estos fines.

En síntesis, para abordar, estos problemas se hace imprescindible un enfoque global de revitalización del barrio que es, en definitiva, el elemento articulador de estos fenónemos sociales negativos.

Existen experiencias embrionarias, pero positivas en esta dirección, y que habría que tomar como referencia para avanzar en esta línea. La rehabilitación de Ciutat Vella y las Acciones Integradas de Barrios en Barcelona, el plan de Vallecas en Madrid, de Onyar-Est en Girona o el programa europeo Quartiers en Crise, promovido por la CE, son algunos ejemplos que demuestran la necesidad y posibilidad real de enfoques integrados para el desarrollo de los barrios frágiles.

Asesor técnico del Ayuntamiento de Barcelona (Área de Desarrollo Económico y Social).

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 18 de noviembre de 1991